La ciencia valida los combustibles renovables como la solución a la contaminación

Un estudio confirma que los biocombustibles y e-fuels logran emisiones netas cero de CO2.

Un reciente estudio del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza ha revelado que los combustibles renovables, como los biocombustibles y los e-fuels, consiguen emisiones netas cero de dióxido de carbono (CO2) durante su uso. Esta investigación fue presentada por la Asociación de Combustibles Renovables y Economía Circular en España, conocida como Crecemos.

El estudio respalda el concepto de ciclo cerrado del carbono, que es ampliamente aceptado por la comunidad científica y está en línea con la normativa europea vigente. Se detalla cómo el CO2 que se libera en la combustión de estos combustibles ya había sido previamente capturado. En el caso de los biocombustibles, esto se debe a la biomasa de origen, mientras que los e-fuels utilizan tecnología de captura directa del aire (DAC).

Rafael Camarillo Blas, profesor titular de Ingeniería Química en la Facultad de Ciencias Ambientales y Bioquímica de la Universidad de Castilla-La Mancha, explica que «la cantidad de CO2 emitida durante su utilización ha sido previamente absorbida durante su producción, por lo que su huella de carbono es prácticamente cero». Así, estos combustibles presentan una alternativa viable a los combustibles fósiles, que añaden carbono adicional a la atmósfera.

Los e-fuels se generan a partir de CO2 capturado de la atmósfera o de procesos industriales y de hidrógeno verde. A partir del hidrógeno verde y el CO2, se realiza una reacción que convierte el CO2 en monóxido de carbono (CO), el cual puede ser transformado en e-metanol y otros combustibles sintéticos mediante la reacción de Fischer-Tropsch.

El análisis indica que el CO2 emitido durante la combustión de biocombustibles y e-fuels coincide con el que fue capturado, lo que consolida su rol como opciones sostenibles para la descarbonización del transporte. Mónica de la Cruz, directora general de Crecemos, subraya la relevancia de estos combustibles en sectores que son difíciles de electrificar, como la aviación y el transporte marítimo.

En diciembre de 2025, la Unión Europea modificó su postura respecto a la prohibición de venta de vehículos de combustión a partir de 2035. La nueva normativa busca reducir las emisiones de CO2 en un 90 % en comparación con 2021, permitiendo que un 10 % de las emisiones restantes se compensen mediante el uso de biocombustibles y combustibles sintéticos.

Esta validación científica aporta claridad sobre el papel de los combustibles renovables en la transición energética, alineándose con los objetivos de neutralidad climática de la UE para 2050.

Redacción

Detrás de Opinión Ibérica hay un equipo editorial comprometido con el análisis profundo de la realidad española e internacional. Cubrimos economía, política, sociedad y cultura con rigor periodístico y visión crítica. Nuestro objetivo: ofrecer información contrastada y opinión fundamentada para entender lo que realmente importa, todos los días del año.

Anterior

La IA de la NASA valida más de 100 exoplanetas en un avance histórico

Siguiente

Científicos de UCSF logran capturar la proteína sensora del frío en acción

No te pierdas

El patólogo Badiola exige aislar un mes a todos los pasajeros del crucero con hantavirus

Juan José Badiola advierte que todos los pasajeros del MV Hondius deben