Estudio alerta sobre riesgos de juguetes con IA en el desarrollo infantil

Investigadores advierten sobre el impacto negativo de los juguetes con IA en niños pequeños.

Un estudio sistemático realizado por investigadores de la Universidad de Cambridge ha puesto de manifiesto los potenciales riesgos psicológicos y emocionales de los juguetes con inteligencia artificial (IA) generativa para los niños pequeños. Este informe revela que los niños a menudo malinterpretan las emociones y enfrentan dificultades en tipos de juego cruciales para su desarrollo.

El estudio, que forma parte del proyecto «AI in the Early Years», analizó cómo los juguetes capaces de mantener conversaciones similares a las humanas pueden influir en el desarrollo de los pequeños hasta los cinco años. A través de observaciones estructuradas, los investigadores se dieron cuenta de que, aunque estos juguetes pueden ofrecer apoyo en el desarrollo de habilidades lingüísticas, también presentan problemas significativos en el juego social y de simulación.

Un ejemplo notorio se presentó cuando un niño de cinco años expresó su afecto al juguete diciendo «Te quiero», y este respondió de manera insensible con un recordatorio sobre pautas de interacción. Esta respuesta pone de relieve cómo estos dispositivos pueden no captar adecuadamente las emociones de los niños.

El informe señala la necesidad urgente de una regulación más estricta para estos productos, sugiriendo que deberían incluir marcas de seguridad que garanticen la protección psicológica de los menores. La investigación fue encargada por The Childhood Trust, una organización benéfica centrada en la infancia, y se enfocó en niños de áreas con altos niveles de desventaja socioeconómica.

La investigadora Emily Goodacre destacó que los juguetes de IA pueden fortalecer amistades que los niños aún están comenzando a comprender, lo que podría llevar a la formación de vínculos poco saludables. Muchos de los niños observados desarrollaron interacciones intensas con el juguete, abrazándolo y expresando afecto, lo que genera preocupación sobre la naturaleza de estas relaciones.

Los investigadores también descubrieron que los juguetes con IA presentaban fallos en la conversación, ignorando a menudo las interrupciones de los niños y confundiendo las voces de los padres con las de los pequeños. Este comportamiento genera frustración en los niños cuando sienten que no son escuchados.

Además, surgieron inquietudes sobre la privacidad, ya que muchos padres no estaban seguros de cómo se manejaba la información recogida por estos dispositivos. Casi la mitad de los profesionales de la primera infancia encuestados no sabían dónde encontrar información confiable sobre la seguridad de la IA en juguetes para niños pequeños, lo que subraya la necesidad de una mayor orientación en el sector.

El informe concluye que es esencial establecer estándares claros que regulen la interacción de los niños con estos juguetes, promoviendo un entorno más seguro y beneficioso para su desarrollo. Se aconseja a los padres investigar y supervisar las interacciones de sus hijos con los juguetes de IA, así como fomentar un diálogo abierto sobre las emociones y experiencias que surgen durante el juego.

Redacción

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