El neurocientífico José Luis Trejo, con más de 25 años de experiencia en el CSIC, ha explicado en una entrevista para Mundo Deportivo cómo el ejercicio físico regular impacta positivamente en el cerebro, más allá de los beneficios cardiovasculares y musculares que solemos reconocer.
Trejo detalla que cuando una persona de mediana edad y sedentaria comienza a practicar deporte, su cerebro experimenta modificaciones temporales en varios patrones de actividad neuronal. Estos cambios duran solo durante el ejercicio, pero si la actividad física se mantiene de forma constante, las transformaciones se consolidan y se vuelven permanentes, generando mejoras notables en la función cerebral.
Tras varios meses de práctica continuada, estos ajustes en la estructura cerebral fortalecen capacidades como la creatividad y la concentración, además de actuar como un escudo frente al deterioro cognitivo, según el neurocientífico. Sin embargo, Trejo puntualiza que es importante diferenciar entre el deporte competitivo y la actividad física en general: mientras que la competición puede generar estrés, cualquier tipo de ejercicio es beneficioso y recomendado para la salud cerebral.
Respecto a las diferentes disciplinas deportivas, aunque cada una aporta beneficios específicos para el cuerpo, sus efectos sobre el cerebro son similares. El investigador explica que deportes como el baloncesto, el esquí o el running tienen impactos corporales distintos, pero en términos cerebrales, el beneficio es comparable en todos ellos.
Por otro lado, en actividades físicas intensas, como las maratones, se puede observar una disminución leve y temporal de la capacidad cognitiva tras finalizar el ejercicio, un fenómeno que no supone un problema grave según Trejo.
El neurocientífico también subraya un aspecto crucial para las personas sedentarias que comienzan a hacer deporte: no es recomendable que alguien sin experiencia intente correr medias maratones de forma inmediata. En su lugar, aboga por una mayor información y educación sobre la práctica progresiva del ejercicio. Como ejemplo, menciona que existen evidencias científicas que demuestran beneficios para mujeres mayores de 65 años con sólo caminar 4.000 pasos diarios.
En suma, el mensaje de José Luis Trejo es claro: la actividad física regular no solo mejora la salud corporal, sino que también fortalece el cerebro, incrementa habilidades cognitivas y ayuda a prevenir enfermedades neurodegenerativas.














