Este sábado, el puerto de Cádiz ha sido testigo de una ceremonia emblemática con la partida del Juan Sebastián de Elcano, que ha zarpado hacia su 98.º crucero de instrucción. Este crucero tiene un significado especial, ya que el icónico bergantín-goleta se prepara para celebrar su centenario en 2025.
La ocasión ha sido marcada por la presencia de autoridades civiles y militares, con el almirante Antonio Piñeiro Sánchez, jefe de Estado Mayor de la Armada, presidiendo el acto. Este año, el buque cuenta con cerca de 180 personas a bordo, entre ellos los guardiamarinas de la 428.ª promoción del Cuerpo General y la 158.ª de Infantería de Marina.
Una travesía formativa y diplomática
Durante los próximos meses, los alumnos realizarán el tercer curso de su carrera militar mientras navegan por diferentes mares y hacen escalas en siete países. La formación incluye asignaturas como Navegación, Astronomía, Meteorología, Maniobra, Operaciones Anfibias y Servicios de Combate, integrando teoría y práctica diarias a bordo.
Se prevé que la travesía dure aproximadamente 152 días, durante los cuales el Elcano cruzará el Atlántico en dos ocasiones. Además de su función formativa, el buque también actuará como embajador de España, participando en encuentros institucionales y actos con comunidades españolas en el extranjero en cada puerto de escala.
Regreso a Cádiz y relevancia histórica
El regreso del Juan Sebastián de Elcano a Cádiz está previsto para el 31 de julio, momento en el que una nueva promoción habrá completado una de las etapas más decisivas de su formación. Esta travesía no solo es un hito para los guardiamarinas, sino que también refuerza los lazos históricos de la ciudad con el emblemático buque escuela, que ha sido un símbolo de la tradición marinera de España.
















