El exdirector técnico de la presa de Buseo, Pedro J. Rivas, ingeniero de caminos y empleado de la consultora Typsa, ha comparecido hoy en la causa relacionada con la dana que afectó a la zona. En su declaración, Rivas explicó que el nivel 2 del embalse, activado el día de la dana a última hora de la noche, obligaba a Emergencias de la Generalitat a proceder con la evacuación de la población situada aguas abajo de la presa.
Construida en 1915 en el término municipal de Chera, la presa de Buseo se sitúa entre los ríos Reatillo y Sot, afluentes del Turia. Durante el episodio de la dana, el nivel del agua superó en dos metros y medio el muro de contención, que se encuentra a una cota de 458,70 metros sobre el nivel del mar. Según un informe de la Generalitat presentado en la causa, se registraron 424,4 litros por metro cuadrado en la ubicación de la presa entre las 6 de la mañana del 29 y la misma hora del 30 de octubre. De esta cantidad, casi 100 mm cayeron entre las 7 y las 10 de la mañana, y las lluvias se intensificaron especialmente entre las 18 y las 22 horas, periodo en el que se contabilizaron 241 mm de los 424 totales.
El desbordamiento de la presa de Buseo fue la causa directa de dos de los 230 fallecimientos ocurridos el trágico 29 de octubre, donde un padre y su hijo pequeño perdieron la vida en el municipio de Sot de Chera. La madre de las víctimas relató estos hechos a la jueza al inicio de la instrucción. Rivas, quien realizó su declaración por videoconferencia desde Zaragoza, siguió el desarrollo de la emergencia desde la capital maña. «El día fue tranquilo hasta las 16 o 17 horas» del 29 de octubre, cuando comenzó a aumentar el caudal de entrada en la presa y las lluvias se intensificaron, según han confirmado fuentes cercanas.
El ingeniero destacó que la presa de Buseo es de pequeñas dimensiones y no está diseñada para la laminación de grandes caudales. Reconocieron que fueron conscientes del desbordamiento entre las 21:30 y las 22 horas del 29 de octubre, justo en el momento en que se produjo el incidente que causó la muerte de las dos personas mencionadas. La jueza de la dana situó estos fallecimientos en un auto alrededor de las 23 horas en Sot de Chera, y esto ocurrió sin que se emitiera aviso alguno por parte de la Generalitat a la población afectada.
Durante toda la crisis, Rivas explicó que pudieron monitorear la evolución de las lluvias y del caudal a través del sensor del SAIH (Sistema Automático de Información Hidrológica). Sin embargo, el sensor de la presa dejó de funcionar debido al desbordamiento, ya que estaba ubicado en la zona de coronación. Según el testigo, tanto el Centro de Coordinación de Emergencias como la Confederación Hidrográfica del Júcar tenían la misma información que ellos. También admitió que poseía un chat de mensajería con los responsables de la Conselleria de Agua, dirigida por Miguel Barrachina, quien se comprometió a aportar información a la causa. En este grupo de mensajería, el testigo no recordaba que se hubiera mencionado el desbordamiento de la presa.
Es importante señalar que el escenario 2 de la presa implica la necesidad de evacuar a las personas que se encuentran en zonas inundables aguas abajo. Por otro lado, el escenario 3 indica una rotura inminente de la presa, lo que no permite un margen de reacción mayor a veinte minutos para que la inundación afecte a la población de Sot de Chera. El nivel 2 se decretó entre las 22:30 y las 0:00 horas del 29 de octubre, mientras que el nivel 3 se comunicó mediante un correo electrónico enviado a Emergencias.
Rivas dejó claro que «la competencia de evacuar a la población desde las 20 horas era de Protección Civil«.














