El CPI Val de la Atalaya de María de Huerva, en Zaragoza, ha decidido suspender todas las actividades extraescolares y complementarias restantes del curso 2025-2026, salvo aquellas ya pagadas y gestionadas. Además, el centro ha dejado abierta la posibilidad de cancelar también las programadas para el próximo curso. Esta medida llega tras la noticia de que dos profesores del IES Ítaca serán juzgados por la muerte del alumno Mario Conesa durante un viaje a Bélgica en 2022.
El instituto Ítaca fue el primero en cancelar sus salidas extraescolares tras el suceso, y días después se sumaron otras instituciones como el departamento de Educación Física del IES Picarral, el Instituto Ramón y Cajal y el Benjamín Jarnés. Así, ya son al menos cinco centros en Zaragoza que han adoptado esta decisión.
La suspensión en el CPI Val de la Atalaya fue acordada en el claustro celebrado el 21 de abril y respaldada por el consejo escolar. En un comunicado, el centro señaló la necesidad de abrir un «periodo de reflexión profundo» para evaluar las responsabilidades legales y docentes vinculadas a las salidas extraescolares. Por ello, instan a las autoridades a legislar con normas claras que delimiten estas responsabilidades y garanticen la correcta realización de estas actividades minimizando riesgos para todos los participantes.
Asimismo, el colegio anima a las familias a participar en este proceso de reflexión para definir dónde termina la responsabilidad del profesorado y empieza la de los alumnos, especialmente en casos de incumplimiento de las normas durante las salidas.
Desde Val de la Atalaya reconocen que no son ajenos a situaciones complicadas en estas actividades, que han generado un desgaste considerable en el profesorado. Por ello, ya externalizaron la gestión del viaje de estudios a una empresa externa. Señalan que, además del esfuerzo organizativo, se enfrentan a críticas injustificadas que cuestionan la labor docente en estas circunstancias.
El centro expresó su apoyo al claustro del IES Ítaca, que consideran sometido a un «juicio mediático» que afecta tanto a los dos profesores implicados como al resto del personal, poniendo en entredicho la labor educativa en las salidas escolares. Destacan que la participación de los docentes en estos viajes es siempre voluntaria y no recibe compensación económica.
A pesar de valorar positivamente el gran valor educativo de las actividades extraescolares, esenciales en el desarrollo académico y personal de los alumnos desde Infantil hasta Secundaria, el centro ha tomado la difícil decisión de cancelar las restantes para este curso y contempla suspender también las del próximo, dependiendo de las novedades judiciales y la postura de la administración.
Finalmente, el CPI Val de la Atalaya manifestó su compromiso por encontrar soluciones que permitan retomar estas actividades con las máximas garantías y mostró su solidaridad con la familia afectada, expresando su profundo pesar por la pérdida y el dolor que están atravesando.














