Los bomberos de Gijón conmemoraron ayer la festividad de su patrón, San Juan de Dios, en un acto íntimo que tuvo lugar en el parque de bomberos. La celebración contó con la presencia de la alcaldesa, Carmen Moriyón, y la concejala de Seguridad Ciudadana y Emergencias, Nuria Bravo.
El evento no estuvo abierto a representantes de los sectores político, social o empresarial, lo que permitió que el ambiente se volviera más cercano y personal. Asistieron también los familiares de los bomberos, quienes suelen verse privados de compartir momentos importantes con sus seres queridos debido a las largas jornadas de trabajo y las guardias.
Durante la emotiva ceremonia, se brindó un cálido homenaje a los bomberos más veteranos que este año han alcanzado la jubilación, marcando el final de una etapa significativa en su trayectoria profesional dedicada al servicio de la comunidad. La regidora y la concejala, junto al jefe del servicio, Javier Álvarez Vilalcón, despidieron a estos profesionales con abrazos y agradecimientos, recibiendo el reconocimiento y el aplauso de sus compañeros, quienes sin duda los echarán de menos.














