La reciente decisión del Obispado ha generado un profundo malestar entre los miembros de la Cofradía de la Santa Veracruz, ya que impide que más de 500 hermanos participen en la Misa de la Cena del Señor durante el Jueves Santo. Este día es fundamental en el Triduo Pascual, siendo una ocasión para preparar la celebración de la Resurrección.
Las posturas que priorizan la «Ley» sobre la «Vida» han llevado a una interpretación rígida de las normas litúrgicas. Desde hace dos años, los hermanos de esta cofradía se ven excluidos de participar en un acto tan significativo como el «lavatorio de pies», que recuerda el gesto de humildad de Jesucristo al lavar los pies de sus discípulos.
La norma litúrgica establece que la Misa debe celebrarse por la tarde, concretamente a las 17 horas, con el fin de que toda la comunidad pueda participar. Sin embargo, la realidad es que la Estación de Penitencia de la Cofradía comienza a las 18 horas, lo que dificulta la organización del cortejo penitencial en el interior del templo.
A lo largo de los años, la Misa Crismal se ha adelantado al Martes Santo para facilitar la asistencia de todos los sacerdotes, pero la Misa de la Cena del Señor ha mantenido su restricción horaria a pesar de la solicitud de los fieles. La oración de las Ofrendas de ese día reitera el deseo de participar dignamente en los sacramentos, resaltando la importancia de este acto en la vida de la comunidad.
Desde una perspectiva eclesial y espiritual, resulta incoherente que se impida a un grupo de fieles participar en una celebración tan esencial, basándose en decretos que no consideran la realidad de la comunidad. Jesucristo mismo enseñó que «el Sábado está hecho para el hombre», enfatizando la necesidad de liberar a los individuos de ataduras que no tienen un sentido teológico profundo.
Finalmente, es importante recordar que la esencia del culto debe centrarse en el amor y la comunidad, más aún en el Día del Amor Fraterno. Que el Señor nos guíe en esta búsqueda de un entendimiento más compasivo y accesible para todos los fieles.














