Europa se enfrenta a una escasez de mano de obra que afecta a prácticamente todos los sectores laborales. Esta es una de las conclusiones del último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), titulado Tendencias Sociales y del Empleo 2026, publicado recientemente. Según el análisis de la OIT, un asombroso 98% de las ocupaciones en la Unión Europea experimentan algún grado de falta de trabajadores. Las profesiones que más sufren esta escasez incluyen a soldadores, enfermeros, cocineros y electricistas.
Sin embargo, el informe también revela un fenómeno contrario: exceso de mano de obra en ciertos sectores, resultado de la sustitución de puestos de trabajo por la tecnología. La combinación de la escasez y los excedentes de mano de obra, junto a una notoria brecha de competencias y la transición hacia una economía ecológica y digital, está cambiando de manera significativa la demanda laboral.
En términos de empleo, se prevé que el número total de personas empleadas en Europa descenderá a 213,6 millones en 2026, bajando desde los 214,3 millones del año pasado, y a 213 millones en 2027. Esto implicaría la salida del mercado laboral de aproximadamente dos millones de personas. No obstante, esta disminución no se traducirá en un aumento del desempleo, ya que la OIT estima que el número de desempleados descenderá en cerca de 300.000 personas entre 2026 y 2027.
Según el análisis, «los principales indicadores del mercado laboral en materia de empleo y desempleo parecen relativamente estables, pero bajo la superficie hay signos tanto de escasez como de excedentes de mano de obra«. La tasa de empleo en relación con la población se estima en un 54,6% en 2025, mientras que la tasa de desempleo se sitúa en 6,2%, con una ligera disminución en la participación de la población activa que alcanzará el 58,1% en 2025.
Adicionalmente, la Autoridad Laboral Europea (ELA) ha publicado otro informe, titulado Labour shortages and surpluses in Europe 2024, que destaca la escasez de mano de obra en el sector del transporte y almacenamiento. Este sector se enfrenta a una carencia significativa de trabajadores, especialmente conductores y operadores de maquinaria móvil. Las condiciones laborales, los cambios demográficos y los requisitos específicos de estos puestos agravan esta situación. En contraste, España se encuentra en una situación opuesta: el país presenta el mayor exceso de mano de obra en Europa.
El informe de la ELA identificó un total de 2.549 ocupaciones con exceso de mano de obra, siendo España la que más registró con 366 ocupaciones. Junto a Austria, Letonia, Portugal y Finlandia, estos cinco países representan el 52% de todos los casos de excedentes. Por el contrario, de los 3.078 casos de profesiones con escasez en Europa, solo 47 se localizan en España.
El impacto de la IA en los jóvenes
El informe de la OIT también subraya otros retos que enfrenta el mercado laboral, como el impacto de la adopción de la inteligencia artificial (IA) en los trabajadores jóvenes, especialmente en aquellos que buscan su primer empleo en ocupaciones de alta calificación. El análisis indica que los jóvenes con educación avanzada enfrentan mayores dificultades para integrarse al mercado laboral debido al potencial de automatización. En particular, los individuos de entre 15 y 24 años con un nivel educativo avanzado son más vulnerables a ser afectados por la IA que sus compañeros con menor educación. Aunque el impacto total de la IA en el empleo juvenil es incierto, su magnitud requiere atención y seguimiento.
Este panorama laboral en Europa, marcado por la escasez y el exceso de mano de obra, así como los desafíos que plantea la tecnología, plantea interrogantes sobre la capacidad de adaptación de los sistemas laborales y educativos en la región. La necesidad de una planificación eficaz y la actualización de las competencias se vuelven cada vez más evidentes para enfrentar estos nuevos retos.














