La presión que rodea el caso judicial ha llevado a Daniela a tomar una decisión inesperada. Tras llegar a casa de su hermana Amanda, completamente desolada, Daniela confiesa su intención de rendirse. «Gracias por todo lo que has hecho por mí… pero quiero pactar», le dice, dejando a Amanda sin palabras.
Amanda, quien lucha incansablemente por demostrar su inocencia, no puede aceptar la decisión de su hermana. «Tú no eres una asesina, no puedes asumir un delito que no has cometido», le responde con determinación, rechazando la idea de que rendirse sea una opción viable.
A pesar de la resistencia de Amanda, Daniela se muestra firme en su resolución. El temor a pasar el resto de su vida en prisión la ha llevado a considerar que «quiero pactar con el juez» es la única salida posible. Esta decisión no solo enfrenta a las dos hermanas, sino que también podría cambiar drásticamente el rumbo del caso que ha atrapado a la familia en un torbellino de emociones y decisiones difíciles.














