La inteligencia artificial está transformando el campo de la ingeniería de software, y el creador de Claude Code, Boris Cherny, vaticina que el título de «ingeniero de software» podría llegar a ser obsoleto en un futuro cercano. Durante una entrevista en el podcast «Lightcone» de Y Combinator, Cherny compartió su visión sobre el impacto que tendrá la IA en esta profesión.
Cherny afirmó que para el año 2026 se esperan avances «increíbles» en la inteligencia artificial, los cuales influirán significativamente en las funciones que desempeñan los ingenieros de software en diversas industrias. «Hoy en día, considero que la codificación está prácticamente resuelta para mí, y creo que pronto lo estará para todos, sin importar el ámbito», expresó en la entrevista, que fue publicada el pasado martes.
El creador de Claude Code sostiene que el título de «ingeniero de software» podría desaparecer y ser reemplazado por roles más generales, como el de constructor o gerente de producto, o incluso quedar como un término residual. Además, destacó que los ingenieros no solo se dedicarán a codificar, sino que asumirán responsabilidades adicionales, como «escribir especificaciones» y comunicarse con los usuarios.
Cherny observó que en su equipo los ingenieros están adoptando un enfoque más generalista, donde cada función incluye tareas de codificación. Este cambio ha sido corroborado por otros líderes en el sector tecnológico, quienes han señalado que los avances en IA han modificado rápidamente la operativa de sus equipos en los últimos años.
Jesal Gadhia, fundador de una startup, compartió con Business Insider que actualmente todo el código de su empresa ha sido generado por agentes de IA, algo impensable hace poco tiempo. Estos avances han llevado a los ingenieros de software a dedicar más tiempo a revisar y depurar el código en lugar de escribirlo desde cero.
A pesar de los beneficios, algunos profesionales han comenzado a experimentar las desventajas de depender de la IA. Un ingeniero de software comentó a Business Insider que esta tecnología ha incrementado su productividad, pero también ha generado una sensación de sobrecarga, conocida como «fatiga de la IA». Andrej Karpathy, cofundador de OpenAI y exjefe de IA de Tesla, mencionó que ha notado un deterioro en su habilidad para codificar manualmente desde la llegada de estas herramientas.














