El pasado día de ayer, la asamblea de la Federación Vecinal Urbana (FAV) aprobó por unanimidad la nueva junta ejecutiva, continuando al mando Manuel Cañete, quien ha ocupado la presidencia desde 2020. Cañete presentó la única lista para la reelección y destacó que su equipo mantiene una línea continuista, incorporando a Amparo Suárez como representante de La Calzada.
En una reunión posterior, Cañete subrayó la importancia de asegurar que todas las áreas de Gijón estén representadas en la estructura de la federación. Uno de los cambios más significativos fue la modificación de los estatutos que busca otorgar mayor autonomía a la Vocalía de la Mujer dentro de la FAV.
Entre las prioridades que Cañete estableció para este nuevo mandato, se encuentra la necesidad de que el Ayuntamiento avance en materia de participación ciudadana. Según señaló, «el reglamento que acordamos en 2024 sigue en un cajón», lo que indica la urgencia de abordar este asunto. Asimismo, resaltó la movilidad sostenible como otro de los ejes fundamentales de su gestión.
Cañete también se refirió a proyectos pendientes de gran relevancia, como el plan de vías, en el que se reclama conservar el «solarón» como una amplia zona verde en la ciudad. Además, el presidente de la FAV se comprometió a continuar trabajando en cuestiones sociales, tales como la soledad de los mayores, la dependencia y la sanidad, que son preocupaciones crecientes en la actualidad.
El líder vecinal no pasó por alto los problemas ambientales que enfrenta Gijón, expresando su preocupación por el modelo industrial que se está imponiendo en el puerto. Finalmente, la FAV instó a cerrar un acuerdo sobre las condiciones para la organización de las fiestas en barrios y parroquias, un aspecto que también considera esencial para fortalecer la comunidad.

























