El abogado de Koldo García ha solicitado una reunión con el exministro José Luis Ábalos y su representante legal, Marino Turiel, para preparar adecuadamente su defensa de cara al juicio que se celebrará el 7 de abril por el caso de las mascarillas.
La defensa enfrenta serios obstáculos logísticos en el centro penitenciario de Soto del Real, donde García se encuentra en prisión provisional desde finales de noviembre. La complejidad técnica del caso ha llevado a un choque entre el equipo legal y la administración penitenciaria, que no facilita el acceso a las herramientas necesarias para una defensa eficaz.
La letrada Leticia de la Hoz ha presentado una queja formal al Tribunal Supremo, argumentando que las condiciones actuales impiden analizar adecuadamente la extensa documentación y los archivos digitales implicados en el caso. La falta de comunicación fluida y el uso de locutorios con mamparas son limitaciones que dificultan el trabajo conjunto de los abogados.
La petición de la defensa incluye la habilitación de una sala especial sin barreras físicas que permita el uso de un ordenador portátil y contacto visual directo entre García, Ábalos y Turiel. Este tipo de interacción es fundamental dado el volumen de pruebas y los contratos bajo sospecha que están en juego.
Con el juicio a la vista, el equipo de defensa busca asegurar que las garantías procesales de ambos investigados se mantengan. Se argumenta que la gestión de un caso de tal magnitud, donde las condenas pueden alcanzar cifras alarmantes, requiere una logística que actualmente no se está proporcionando en el sistema penitenciario.
La decisión final sobre esta situación recae en el juez de vigilancia penitenciaria y el propio Tribunal Supremo, quienes deberán determinar si se priorizan los protocolos de seguridad de la prisión o el derecho de los internos a prepararse para un juicio de gran complejidad técnica en condiciones equitativas.

























