El proyecto para la construcción de un aparcamiento subterráneo en el Campillín de Oviedo queda en suspenso, al menos por ahora. Este domingo, el equipo de gobierno liderado por Alfredo Canteli anunció que pospone su plan de generar estacionamiento en la zona en el marco de un ambicioso proyecto de reurbanización. La decisión se toma con el objetivo de alcanzar un consenso entre todos los agentes sociales y económicos de la localidad.
El concejal de Infraestructuras y Gestión Urbanística, Nacho Cuesta, ha enfatizado que esta decisión busca asegurar el mayor respaldo popular posible, sin que esté relacionada con una manifestación convocada por la plataforma «El Campillín no se toca» para el 11 de abril. «Este gobierno no tomará ninguna decisión sin contar con el consenso mayoritario de los vecinos, comerciantes y hosteleros de la zona», garantizó Cuesta.
Además, el concejal destacó que el plan incluye la reurbanización de la parte baja del parque. Aseguró que el objetivo del gobierno local es informar directamente a los residentes sobre el alcance del proyecto antes de proceder con una decisión definitiva. «Pospondremos la construcción del aparcamiento subterráneo y la reurbanización de la parte baja del parque hasta que contemos con el beneplácito vecinal, que estamos seguros lograremos tras explicar en detalle las indudables ventajas que esta actuación tendrá para la zona», afirmó.
La plataforma «El Campillín no se toca» ha organizado una movilización el 11 de abril en contra del proyecto. Durante el pleno ordinario celebrado el pasado martes, el concejal de Planeamiento y Gestión Urbanística defendió la necesidad de establecer un proceso de información directa con los vecinos. En esa sesión, acusó a algunas organizaciones y grupos de trasladar mensajes que no reflejan la realidad del proyecto, lo que ha generado inquietud entre los residentes de Oviedo Antiguo.
El concejal reiteró que el Ayuntamiento «nunca» impulsará ninguna actuación urbanística que cuente con el rechazo mayoritario del barrio, aunque matizó que esa opinión debe formarse con toda la información disponible. El equipo de gobierno planea presentar en una reunión extraordinaria del Consejo de Distrito los detalles del proyecto, que incluirán planos, previsiones de obra y posibles beneficios para la actividad económica y la movilidad en la zona.
El proyecto del aparcamiento en el Campillín, que fue revelado por LA NUEVA ESPAÑA, contempla la creación de un aparcamiento subterráneo de tres plantas con 380 plazas en el corazón de la capital asturiana. Aproximadamente la mitad de estos espacios estarían reservados para residentes de la zona, ya sea en régimen de compra o alquiler, dependiendo de las condiciones que se pacten con la empresa concesionaria.
Para el Ayuntamiento, que a mediados de febrero abrió un plazo de dos meses para que las empresas interesadas en asumir la obra y gestión del aparcamiento presentaran sus estudios de viabilidad, esta infraestructura forma parte de una estrategia más amplia de revitalización del Antiguo. El gobierno local sostiene que la falta de estacionamiento es un problema histórico en la zona y confía en que un nuevo aparcamiento ayude a dinamizar la actividad comercial y hostelera. Sin embargo, Canteli y su equipo subrayan que cualquier avance quedará condicionado a alcanzar un acuerdo amplio con los vecinos y los sectores económicos directamente afectados.

























