Narges Mohammadi, activista iraní reconocida con el Premio Nobel de la Paz en 2023, se encuentra en una situación de salud crítica tras más de cuatro meses encarcelada en Irán. Fue detenida el 12 de diciembre de 2025 en Mashhad por expresar críticas hacia las autoridades religiosas durante un funeral, y en febrero de 2026 fue trasladada sin previo aviso a una prisión en Zanjan, al norte del país.
Desde su reubicación, Mohammadi apenas ha podido recibir visitas familiares, limitadas a dos encuentros en marzo y abril. Su detención se produjo tras ser condenada a seis años de prisión por cargos relacionados con la seguridad nacional y a un año y medio adicional por propaganda contra el sistema islámico iraní, según denunció la Asociación Iraní Pro-Derechos Humanos en España (AIPDHE).
El estado de salud de la activista ha empeorado notablemente durante su reclusión. El 24 de marzo sufrió un paro cardiaco que la dejó inconsciente durante más de una hora, un episodio que su familia y la organización denuncian como consecuencia de la negligencia médica en la prisión. Su hermano, Hamidreza Mohammadi, calificó su condición física como «crítica» y alertó sobre las amenazas de muerte que ha recibido por parte de otras reclusas.
Según el testimonio de su familia, el cardiólogo que la atendió atribuyó el paro cardiaco a los medicamentos que le fueron administrados inicialmente por el médico general del centro penitenciario. Este especialista se negó a prescribir un tratamiento adecuado sin la autorización del médico de confianza de Narges en el Hospital Pars de Teherán, lo que ha provocado un bloqueo en su atención médica.
A pesar de las gestiones realizadas con las autoridades judiciales y de Medicina Forense, Mohammadi sigue recluida en una de las prisiones femeninas más peligrosas de Irán y sin acceso al tratamiento que su estado requiere. La AIPDHE y su familia consideran que esta situación forma parte de una política sistemática para eliminar a los opositores encarcelados mediante el deterioro de su salud y la privación de cuidados médicos esenciales.
El caso evoca el fallecimiento de Baktash Abtin, poeta y cineasta iraní, quien murió en prisión hace cuatro años por falta de atención médica, lo que ha generado temor entre la sociedad iraní sobre el destino que podría sufrir Mohammadi. La situación de la Nobel de la Paz coincide con la celebración de su cumpleaños, un momento en que la presión internacional se intensifica para exigir su liberación y un trato digno.












