Irán ha reaccionado con dureza tras el ataque de Estados Unidos contra un buque iraní en aguas próximas al estrecho de Ormuz, calificando la acción de «piratería» y advirtiendo que responderá pronto.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, expresó este domingo su desconfianza hacia Washington, señalando que el «enemigo» podría escalar el conflicto en cualquier momento. Qalibaf recordó que la guerra comenzó con un engaño de Estados Unidos durante las negociaciones y que el conflicto se intensificó tras el asesinato del entonces líder supremo Ali Jamenei y otros comandantes iraníes el pasado 28 de febrero.
En paralelo, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, mantuvo una conversación con el viceprimer ministro paquistaní, Ishaq Dar, donde subrayó que Irán utilizará todos los medios necesarios para salvaguardar sus intereses nacionales y su seguridad. Araqchi criticó las acciones recientes de Estados Unidos, que considera una violación del alto el fuego, incluyendo amenazas a puertos, costas y buques iraníes, y denunció una falta de buena fe en la diplomacia estadounidense.
El presidente iraní Masud Pezeshkian también puso en duda la voluntad de Washington de llegar a un acuerdo, sugiriendo que Estados Unidos podría estar repitiendo un patrón de traición similar al de febrero. Por su parte, el primer ministro paquistaní Shahbaz Sharif valoró positivamente el compromiso de Irán y reiteró el compromiso de Pakistán como mediador para lograr una paz duradera y estabilidad regional.
Mientras tanto, Irán se muestra dividido sobre la participación en la próxima ronda de negociaciones previstas en Islamabad el 21 de abril, pues fuentes cercanas a la Guardia Revolucionaria indican que no hay una decisión definitiva y que el bloqueo estadounidense en el estrecho de Ormuz podría ser motivo suficiente para no asistir.
Tensión creciente en el estrecho de Ormuz
El vicepresidente primero iraní, Mohamed Reza Aref, destacó que la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz «no es gratis» y defendió un mercado petrolero libre, advirtiendo que las restricciones a las exportaciones iraníes podrían implicar costes significativos para todos. Aref insistió en que la estabilidad de los precios dependerá de que se eliminen las presiones económicas y militares que sufren Irán y sus aliados.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqaei, calificó el bloqueo impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes como «ilegal» y un «castigo colectivo» contra la población, y lo consideró un «crimen de guerra contra la humanidad». En este contexto, Irán anunció el cierre total del estrecho de Ormuz hasta que se levante el bloqueo estadounidense.
Finalmente, el Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, órgano militar iraní, denunció el ataque estadounidense como una violación del alto el fuego y un acto de piratería marítima. Según un comunicado recogido por la agencia Tasnim, el Ejército estadounidense disparó contra un barco comercial iraní en el mar de Omán para inutilizar su sistema de navegación y desplegó soldados a bordo de la embarcación.
El comunicado concluye con una advertencia clara: el Ejército iraní responderá pronto a esta provocación, aumentando la tensión en una región ya de por sí volátil y con un alto riesgo de escalada bélica.












