La Fundación del World Press Photo ha otorgado este jueves premios en distintas categorías regionales, destacando trabajos que exponen el drama humanitario en Gaza, la guerra en Ucrania, la política migratoria en Estados Unidos, los efectos del cambio climático y la lucha de comunidades marginadas por su supervivencia y derechos.
Este certamen, que recibió más de 57.000 fotografías de 141 países, seleccionó 42 proyectos que, según el jurado, configuran «un retrato urgente del mundo actual». Entre las obras, se documenta la política migratoria de la Administración de Donald Trump a través del trabajo de Carol Guzy, quien mostró las detenciones del ICE en los juzgados de Nueva York, retratando a agentes enmascarados arrestando migrantes tras las vistas judiciales, así como a niñas aferradas a sus padres detenidos.
La presidenta del jurado, Kira Pollack, destacó que «este es un momento crítico para la democracia, para la verdad», añadiendo que «los fotógrafos reconocidos han cumplido su parte, han dejado constancia, y ahora nos toca mirar a nosotros».
En Gaza, dos trabajos documentan las devastadoras consecuencias de los ataques militares israelíes en la Franja, donde una comisión independiente de la ONU ha calificado los hechos como un «genocidio», aunque Israel lo rechaza. El fotógrafo Mohammed Saber Nuraldin, originario de Gaza y con una trayectoria de más de 25 años, capturó imágenes de palestinos subiendo a camiones de ayuda humanitaria durante una pausa táctica en los bombardeos. Esta fotografía simboliza el colapso humanitario en un enclave donde, según la ONU, cientos de personas perdieron la vida en busca de alimentos entre mayo y julio de 2025.
Por su parte, el reportaje de Saher Alghorra para The New York Times complementa esta temática con imágenes del derrumbe de edificios, familias rompiendo el ayuno del Ramadán entre escombros y presos palestinos liberados tras un alto el fuego. Alghorra expresó que «aunque todo a mi alrededor me decía que parara, no podía: el silencio significaría rendirse». Actualmente, más del 75% de la población de Gaza enfrenta hambre y malnutrición, a pesar del alto el fuego.
La guerra en Ucrania también ocupa un lugar destacado en el certamen, cuatro años después del inicio de la agresión rusa. El fotógrafo Evgeniy Maloletka, de Associated Press, fue galardonado en la categoría de fotografía individual de Europa por una imagen capturada en Kiev el 24 de abril de 2025, el mismo día en que Rusia lanzó uno de sus ataques más mortales sobre la capital. La imagen muestra a Valeria Syniuk, de 65 años, sentada al lado de su vivienda destruida.
Asimismo, David Guttenfelder de The New York Times elaboró un reportaje sobre la guerra de drones que está redefiniendo el conflicto. El español Diego Ibarra Sánchez fue premiado por su proyecto «La educación secuestrada», que documenta el impacto de guerras y extremismo en el derecho a la educación en varios países. Sus imágenes abarcan Afganistán, Irak, Ucrania, Colombia, Pakistán, Siria y Líbano, mostrando la situación de niñas en escuelas informales y la destrucción de libros por parte del Estado Islámico.
Los incendios y desastres naturales también han sido objeto de atención. El fotógrafo español Brais Lorenzo documentó la peor temporada de incendios forestales en Galicia en tres décadas. En Los Ángeles, los incendios de enero de 2025 causaron una devastación significativa, con miles de edificios destruidos y numerosas víctimas, un evento que fue registrado por Ethan Swope para Associated Press.
En Afganistán, Elise Blanchard reportó el cierre de 422 centros de salud por la reducción de ayudas estadounidenses, afectando a mujeres embarazadas que carecen de acceso a atención médica. El fotoperiodista español Luis Tato ganó con un reporte sobre las protestas de la Generación Z en Madagascar, mostrando la lucha estudiantil contra la corrupción y los enfrentamientos con la gendarmería que dejaron varios muertos.












