España, EE.UU. y Reino Unido preparan evacuación aérea de sus ciudadanos del MV Hondius

Tres países enviarán aviones para evacuar a sus ciudadanos del MV Hondius en Tenerife

España, Estados Unidos y Reino Unido han confirmado el envío de aviones para evacuar a sus ciudadanos que se encuentran a bordo del buque MV Hondius, que llegará a las costas de Tenerife el próximo domingo. Esta operación internacional se complica debido a que en la embarcación viajan personas de hasta 23 nacionalidades, por lo que las autoridades españolas esperan que otros países involucrados confirmen si también enviarán aeronaves para repatriar a sus nacionales.

El viceconsejero de Presidencia y portavoz del Gobierno de Canarias, Alfonso Cabello, informó tras una reunión de coordinación con representantes del Gobierno central que está previsto que aterricen en Tenerife un Boeing 747 procedente de Estados Unidos y otro avión enviado por Reino Unido. Estos se sumarán al vuelo anunciado previamente por España, que trasladará a sus ciudadanos hasta el Hospital Gómez-Ulla en Madrid para recibir atención sanitaria.

Respecto al estado de salud de los pasajeros y la tripulación, Cabello transmitió tranquilidad. Según los datos de las autoridades sanitarias estatales, todos se encuentran en condiciones «buenas, dentro de la situación», y desde el 28 de abril ninguno presenta síntomas de enfermedades infecciosas. Aun así, el Servicio Canario de la Salud ha activado un protocolo preventivo para gestionar cualquier eventualidad.

El operativo implica la colaboración de varias instituciones, incluidas la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UATAM) del Hospital Universitario de La Candelaria y el Servicio de Urgencias Canario. Canarias dispone de una de las 26 camas de aislamiento de alta seguridad que existen en España, un recurso clave para casos como este. La evolución clínica de cada persona a bordo se controla mediante la declaración marítima sanitaria enviada a Sanidad Exterior cada 12 horas.

Mientras el MV Hondius se aproxima a Tenerife, las autoridades portuarias, la Delegación del Gobierno y Capitánía Marítima afinan los detalles del desembarco. Uno de los aspectos aún en definición es el traslado desde el puerto hasta el aeropuerto, para lo cual se contempla emplear «guaguas burbuja», autobuses adaptados para evitar cualquier contacto con el exterior durante el traslado de los pasajeros.

Una medida clave es que los aviones de repatriación estén listos y en la pista para abordar a los pasajeros en cuanto desembarquen, con el fin de minimizar su permanencia en tierra y reducir riesgos para la población local. Además, los protocolos permitirán que algunos viajeros que resulten positivos sean enviados directamente a sus países de origen sin necesidad de hospitalización en España.

En relación con el destino de la tripulación y el buque, el Gobierno de Canarias ha señalado que la responsabilidad recaerá sobre el país de bandera del barco, los Países Bajos, y la empresa armadora. Estos deberán hacerse cargo de los costes y la logística para atender a los trabajadores y proceder a la desinfección del barco, tarea que, según las autoridades canarias, debería realizarse en alta mar o una vez que la nave regrese a su puerto de origen. Alfonso Cabello subrayó que Canarias actuará con «solidaridad» pero siempre priorizando «la seguridad de la población».

Redacción

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