Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, informó este jueves desde Washington que su reunión con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, incluyó una afirmación importante sobre Cuba. Según Lula, Trump le garantizó que no tiene planes de invadir la isla caribeña.
El encuentro tuvo lugar en la Casa Blanca y, tras la conversación, Lula ofreció una rueda de prensa desde la embajada brasileña, donde destacó que, de ser correcta la traducción, Trump afirmó explícitamente que no piensa lanzar una invasión contra Cuba. Para el mandatario brasileño, estas palabras son una señal positiva en medio de las tensiones históricas que enfrenta el país caribeño.
Además, Lula recalcó que el gobierno de La Habana muestra disposición para el diálogo y busca encontrar una solución que permita poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde hace décadas. El presidente brasileño calificó esa medida como «el bloqueo más prolongado de la historia de la humanidad» y lamentó las consecuencias que ha tenido para el desarrollo pleno de la isla.
En ese sentido, Lula se ofreció para colaborar con Washington en la búsqueda de un entendimiento que permita superar esta situación. Subrayó que desde la victoria de la revolución cubana en 1959, la imposición del bloqueo ha obstaculizado que Cuba pueda consolidarse como un país libre y completo, afectando a su población y su economía.
Este intercambio entre los líderes de Brasil y Estados Unidos pone sobre la mesa un tema recurrente en la agenda internacional: la relación con Cuba y las sanciones que pesan sobre ella, que han sido objeto de debate y crítica en foros multilaterales. La declaración de Lula puede interpretarse como un intento de mediar y promover una vía de diálogo que evite cualquier escalada de conflictos en la región.












