Un ataque con un cilindro bomba perpetrado por disidentes de las FARC en Colombia provocó la muerte de 19 civiles, según confirmaron las autoridades locales. La explosión tuvo lugar el sábado en un tramo de la vía Panamericana, específicamente en el sector conocido como El Túnel, ubicado en el municipio de Cajibío, en el departamento del Cauca, al suroeste del país.
El artefacto explosivo fue lanzado sobre un autobús y causó daños severos tanto a este vehículo como a otros que transitaban por la carretera, además de destruir parte de la infraestructura vial. El Instituto de Medicina Legal (IML) ratificó la cifra de víctimas fatales tras la tragedia.
Para restablecer el orden y garantizar la seguridad en la zona, el Ministerio de Defensa anunció el despliegue de un refuerzo militar que incluye 13 pelotones de caballería blindados, 12 unidades de infantería y un aumento significativo en la presencia policial a lo largo de la vía Panamericana.
El ministro de Defensa, Padro Sánchez Suárez, calificó a los responsables como «narcoterroristas» vinculados al cártel conocido como «Mordisco». Las investigaciones oficiales atribuyen el atentado a la columna Jaime Martínez, un grupo disidente de las FARC bajo el mando de Iván Idrobo Arredondo, alias «Marlon». Por este líder, las autoridades ofrecen una recompensa de hasta 1,4 millones de dólares.
Esta columna forma parte del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las FARC dirigida por Néstor Gregorio Vera, alias «Mordisco», considerado el delincuente más buscado en Colombia. El ataque refleja la persistencia de la violencia en regiones donde permanecen activos grupos armados ilegales, a pesar de los esfuerzos del gobierno para controlar estos territorios.













