Una pintura de Nicolás Francés, fechada a mediados del siglo XV, ha sido redescubierta en el Museo de Springfield en Massachusetts, Estados Unidos, tras haber estado desaparecida desde 1957. La obra, titulada ‘Procesión al Monte Gargano’, formó parte de un retablo en la iglesia de San Miguel de Villalpando, en la provincia de Zamora, donde fue exhibida durante cinco siglos antes de su venta.
La historia de esta pintura es sorprendente. En 1957, la iglesia de Villalpando contaba con numerosos templos, pero escasos recursos económicos. El párroco, en un intento de financiar obras en la casa parroquial, decidió vender varias tablas, incluida ‘Procesión al Monte Gargano’, por aproximadamente 5 000 pesetas (unos 30 euros actuales).
Un hallazgo inesperado gracias a la inteligencia artificial
El historiador de la Fundación Zamorarte, Jaime Gallego, ha sido fundamental en la recuperación de esta obra. Después de iniciar una investigación en agosto de 2023, Gallego utilizó la herramienta de reconocimiento visual de Google Lens para rastrear la pintura. Su búsqueda lo llevó al Museo de Springfield, donde ‘Procesión al Monte Gargano’ estaba expuesta sin información sobre su origen.
La pintura fue vendida junto a otras nueve tablas góticas por un total de entre 50 000 y 60 000 pesetas, que posteriormente se trasladaron a la capilla de la baronesa Anita Breuille en Córdoba. Desde entonces, el rastro de las obras se perdió, hasta que en 2013 un artículo del director del Museo de Montserrat, Josep Laplana, arrojó luz sobre algunas de ellas. Sin embargo, la cuarta tabla de la serie, ‘Procesión al Monte Gargano’, permanecía en el anonimato.
La historia de una pérdida cultural
Gallego continuó su investigación y descubrió un negativo en blanco y negro de la obra, fotografiado por el marchante y historiador del arte José Gudiol Ricart. Este hallazgo fue clave para identificar la pintura en el museo estadounidense. Aunque el investigador lamenta que el patrimonio artístico español se haya malvendido, reconoce que no se puede exigir su devolución.
Gallego aspira a que algún día las cuatro tablas, que son «de una calidad muy buena», puedan ser exhibidas nuevamente en Villalpando. Estas obras son un testimonio del talento de Nicolás Francés, un artista gótico de renombre, cuyas creaciones también se pueden admirar en la Catedral de León y en el Museo del Prado.
La investigación sobre las otras seis tablas góticas vendidas en el mismo lote continúa abierta, y queda por determinar el paradero de estas obras, que, al cambio actual, tendrían un valor de entre 300 y 360 euros.
