La científica e investigadora Yolanda Prezado ha regresado a España tras dos décadas en centros de referencia en Francia, con la firme convicción de que el país puede liderar la protonterapia a nivel mundial. En 2024, volvió a la Universidad de Santiago de Compostela como investigadora principal del Centro de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS).
En la capital gallega, Prezado dirige el grupo “Nuevos Enfoques en Radioterapia”, donde se centra en técnicas innovadoras como la protonterapia y la terapia de radiación con minihaces de protones. Esta última es especialmente prometedora para el tratamiento de tumores radiorresistentes. Recientemente, la científica ofreció una charla en su villa natal, Ourense, organizada por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
Un camino interdisciplinario hacia la innovación
La trayectoria de Prezado es un testimonio de cómo la intersección de diversas disciplinas puede llevar a grandes avances. A pesar de su formación en Física, siempre mantuvo un interés por la biología, lo que la condujo a especializarse en Radiobiología y Física Médica. “Creo en la interdisciplinaridad; los mayores descubrimientos en ciencia se realizan en la interfaz entre varias disciplinas. En mi equipo combinamos física, biología y medicina”, comentó.
La evolución de la radioterapia ha sido notable. “El cambio de paradigma es brutal. Antes, la radioterapia estaba guiada por avances tecnológicos, pero ahora podemos tratar muchos tumores reduciendo al máximo la dosis en los tejidos sanos”, explicó Prezado. Sin embargo, aún existen tumores que no se pueden tratar eficazmente, lo que ha llevado a un enfoque más integral que incluye efectos inmunomoduladores.
Protonterapia: el futuro del tratamiento del cáncer
La protonterapia representa una evolución significativa en la radioterapia. A diferencia de la radioterapia convencional que utiliza rayos X, la protonterapia utiliza protones que depositan la dosis de manera más controlada, minimizando el daño a los tejidos sanos. “Esta técnica, que propuse hace unos años, está comenzando a implementarse en EE. UU. y espero iniciar ensayos clínicos en Santiago a finales de este año”, afirmó Prezado.
En cuanto a su experiencia en el CiMUS, la científica la califica de “muy positiva”, destacando el ambiente interdisciplinario y la financiación recibida, especialmente de la AECC, que ha sido fundamental para su trabajo. “La AECC tiene una convocatoria específica para investigación en radioterapia, un campo todavía poco explorado en España”, añadió.
Al hablar del futuro de la ciencia en España, Prezado subrayó la necesidad de una mayor inversión en la consolidación del talento joven. “No puede ser que los científicos consigan su plaza con más de cuarenta años. La ciencia de alto riesgo necesita un enfoque a largo plazo”, insistió.
Además, destacó la falta de radiobiólogos en el ámbito de la investigación traslacional en España. “La radioterapia trata aproximadamente al 50% de los pacientes con cáncer, pero solo se invierte un 5% de los fondos de investigación contra el cáncer en Europa en este campo”, lamentó.
Por otro lado, la donación de Amancio Ortega permitirá la creación de diez centros de protonterapia en España, posicionando al país entre los líderes mundiales en esta técnica. “Esto nos permitirá tratar pacientes de manera más eficiente y realizar investigaciones de vanguardia”, aseguró Prezado.
El primer acelerador de protones que tratará a un paciente en la sanidad pública española se espera que esté operativo antes de final de año, un hito importante en la lucha contra el cáncer. “En diez años, la protonterapia permitirá tratar tumores con muchos menos efectos secundarios, ampliando su aplicación y mejorando la calidad de vida de los pacientes”, concluyó.














