La Policía Nacional arrestó a cinco individuos este domingo por su implicación en los disturbios ocurridos en las inmediaciones del Estadio de los Juegos Mediterráneos, justo antes del partido entre UD Almería y Málaga CF. Cuatro de los detenidos están vinculados a la afición ultra del Málaga, mientras que uno pertenece a la hinchada del Almería.
El encuentro había sido catalogado como de alto riesgo, por lo que el dispositivo de seguridad se reforzó con efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y medios aéreos, sumándose al operativo habitual para garantizar el orden. Según informaron fuentes policiales de la Comisaría de Almería, la rápida intervención y las detenciones fueron posibles porque las autoridades ya tenían identificadas y vigiladas a las personas consideradas más conflictivas de ambas aficiones.
Los momentos más tensos se vivieron en la rotonda del Fondo Sur del estadio, durante el protocolo de llegada de los autobuses con los jugadores. Las imágenes captadas en el lugar muestran cómo agentes de la UIP, equipados con material antidisturbios, lograron reducir e inmovilizar a un joven que ofrecía una fuerte resistencia. Para controlar la situación, los policías tuvieron que establecer un perímetro de seguridad y usar sus defensas para mantener a raya a una multitud hostil que les insultaba y gritaba «¡fuera, fuera!».
Además, vigilantes de seguridad privada participaron en la mediación, en un ambiente complicado por la presencia de humo generado por bengalas y material pirotécnico, lo que redujo la visibilidad. La confusión y el desorden provocaron que seguidores de ambos equipos se mezclaran en la misma zona, lo que degeneró en enfrentamientos y escenas de pánico colectivo. Varias personas tuvieron que huir corriendo para evitar el lanzamiento de objetos contundentes como botellas de cristal, piedras y envases de plástico.
Como consecuencia directa de la actuación policial en la rotonda, el aficionado de la UD Almería detenido perdió el conocimiento y fue trasladado en ambulancia a un centro hospitalario para recibir atención médica.
Está previsto que durante la jornada del lunes se formalicen las diligencias correspondientes antes de que los cinco arrestados pasen a disposición judicial. La Policía Nacional mantiene su vigilancia para prevenir incidentes en eventos deportivos de alta tensión, especialmente cuando se enfrentan aficiones ultras con antecedentes de violencia.












