Un experimento reciente ha sorprendido a la comunidad científica al enviar virus terrestres al espacio, revelando comportamientos inesperados en condiciones de microgravedad. Investigadores encontraron que estos virus son capaces de infectar bacterias fuera de la Tierra, pero lo hacen de manera muy diferente a como lo hacen en nuestro planeta.
Este estudio se llevó a cabo con bacterias y virus a bordo de la Estación Espacial Internacional, donde se observó que el entorno espacial altera significativamente la evolución de ambos organismos. Los resultados plantean nuevas preguntas sobre cómo se adapta la microbiota en el espacio y sus posibles aplicaciones médicas en la Tierra.
El equipo liderado por Phil Huss de la Universidad de Wisconsin-Madison, comparó dos grupos de bacterias E. coli infectadas con el virus T7. Uno de estos grupos fue cultivado en la Tierra, mientras que el otro se incubó en el espacio. Los hallazgos indicaron que, aunque el virus pudo infectar las bacterias en el espacio, el proceso fue más lento al principio.
Las condiciones de microgravedad afectan tanto la fisiología de las bacterias como la manera en que interactúan con los virus, lo que altera la dinámica habitual de infección observada en la Tierra. Al analizar el material genético de las muestras, los científicos encontraron diferencias notables entre las muestras terrestres y las espaciales.
Las mutaciones en los virus que se encontraban en el espacio podrían mejorar su capacidad para infectar bacterias o adherirse a los receptores de las células bacterianas. Por otro lado, las E. coli expuestas al entorno espacial también presentaron mutaciones que podrían aumentar su resistencia frente a los virus.
Los investigadores utilizaron una técnica de alta capacidad llamada deep mutational scanning para analizar los cambios en las proteínas que los virus utilizan para reconocer y unirse a las bacterias. Los resultados mostraron diferencias significativas entre los virus evolucionados en microgravedad y aquellos que permanecieron en la Tierra.
Experimentos adicionales realizados en laboratorios terrestres revelaron que algunas de estas adaptaciones estaban relacionadas con una mayor efectividad contra cepas de E. coli que suelen resistir al virus T7 y que causan infecciones urinarias en humanos. Esto sugiere que el estudio de la evolución de los microorganismos en el espacio podría ofrecer pistas valiosas para combatir patógenos resistentes en nuestro planeta.
Las implicaciones de estos hallazgos podrían tener consecuencias directas sobre la salud humana, lo que convierte la investigación sobre microorganismos en el espacio en un área de interés creciente para la ciencia y la medicina.













