Investigadores de la Universidad Complutense de Madrid han revelado un riesgo significativo de transmisión de tuberculosis entre humanos y grandes simios en África. Este hallazgo surge de un estudio internacional que pone en evidencia que esta enfermedad infecciosa, una de las más comunes en el mundo, no solo afecta a las personas, sino que también puede contagiar a especies como gorilas y chimpancés, lo que implica una amenaza para su conservación.
El estudio destaca que el aumento del contacto entre humanos y fauna salvaje, derivado de actividades como el ecoturismo, la investigación de campo o la presión sobre los hábitats naturales, incrementa la posibilidad de contagio en ambas direcciones. La tuberculosis, provocada por bacterias del complejo Mycobacterium tuberculosis, puede circular entre comunidades humanas y poblaciones de grandes simios, dada la cercanía genética que facilita la transmisión de enfermedades respiratorias.
En particular, los gorilas, ya vulnerables por la pérdida de su entorno y otras enfermedades, podrían sufrir un impacto aún mayor si se introduce este patógeno. Para detectar la presencia de la bacteria sin afectar a los animales, el centro de Vigilancia Sanitaria Visavet, vinculado a la Complutense, desarrolló una técnica innovadora basada en esponjas de muestreo ambiental. Esta metodología, biosegura y no invasiva, permite identificar ADN ambiental en superficies, heces y otros entornos, complementada con avanzadas técnicas moleculares para caracterizar el patógeno.
El trabajo, publicado en la revista Emerging Microbes & Infections, analizó 178 muestras de diferentes sitios como hospitales, comunidades locales, centros de rehabilitación de primates y parques nacionales, detectando ADN de Mycobacterium tuberculosis en más de un tercio de ellas. Los investigadores subrayan que la transmisión no es unidireccional, sino que existe un riesgo bidireccional entre humanos y simios, lo que refuerza la necesidad de aplicar el enfoque de «Una sola salud» que integra la salud humana, animal y ambiental.
Entre las recomendaciones del estudio se encuentran reforzar la vigilancia sanitaria y adoptar protocolos de prevención en zonas donde conviven humanos y grandes simios. Se propone el uso de mascarillas durante actividades de campo, la supervisión de la salud de quienes acceden a los hábitats de estos primates y limitar el contacto directo. Además, se insiste en mejorar los sistemas de detección y diagnóstico de la tuberculosis en la fauna salvaje y en desarrollar estrategias coordinadas a nivel internacional para evitar la propagación de la enfermedad.
Esta investigación es resultado de una colaboración internacional público-privada que incluye, además de la Universidad Complutense, al Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos de la Universidad Castilla-La Mancha, el Centro Nacional de Microbiología, los Laboratoires de Microbiologie Clinique de Francia y las universidades congoleñas Cinquantenaire de Lwiro y Kinshasa.














