El primer ministro indio, Narendra Modi, anunció el lunes que el Reactor Prototipo de Reproducción Rápida (PFBR) ubicado en Kalpakkam, en el estado de Tamil Nadu, ha alcanzado la «criticidad». Este logro técnico indica el comienzo de una reacción nuclear en cadena autosostenible.
En su mensaje a través de la red social X, Modi destacó: «Hoy, India da un paso decisivo en su viaje nuclear civil. El reactor, diseñado y construido en el país, ha alcanzado la criticidad. Este reactor avanzado, capaz de producir más combustible del que consume, refleja la profundidad de nuestra capacidad científica».
Con este avance, India se coloca en la vanguardia tecnológica a nivel global, uniéndose a naciones como Rusia y China, que son las únicas con reactores rápidos de gran potencia en operación o en fase de prueba avanzada. Mientras que Rusia ya opera modelos comerciales y China tiene en funcionamiento un reactor de demostración desde 2023, India busca con esta planta de 500 megavatios eléctricos (MWe) establecer la viabilidad comercial para su independencia energética.
Modi había visitado la planta el 4 de marzo de 2024 para presidir el inicio de la carga de combustible en el núcleo, marcando así el comienzo de la fase final de pruebas. Este reactor es fundamental por su capacidad para «reproducir» combustible utilizando neutrones rápidos, lo que permitirá a India aprovechar sus vastas reservas de torio y alcanzar una independencia energética total, según datos del Departamento de Energía Atómica.
La llegada a la criticidad del reactor se logró tras un proceso complicado, que resultó en un retraso de dos años en el encendido efectivo desde que comenzó la carga de combustible en marzo de 2024, debido a fallos mecánicos en los sistemas de transferencia. Informes del Comité Parlamentario de Ciencia y Tecnología de India revelan que el proyecto ha acumulado un retraso de 16 años respecto a la planificación original de 2010, lo que ha elevado el presupuesto desde los 34.920 millones de rupias indias iniciales hasta los 81.810 millones reportados en junio de 2025.
Tras alcanzar la criticidad, el reactor pasará a una fase de pruebas a baja potencia bajo la supervisión de la Junta Reguladora de Energía Atómica, antes de su conexión definitiva a la red eléctrica, prevista para finales de 2026.














