La segunda edición de la Gala eWoman, organizada por El Correo de Andalucía y Prensa Ibérica en colaboración con el Ayuntamiento de La Rinconada, se celebró el pasado viernes por la mañana. Este evento se ha convertido en un importante espacio de reflexión e inspiración para visibilizar el talento femenino y promover una sociedad más justa e igualitaria.
La gala reunió a más de 400 asistentes, entre ellos representantes de instituciones culturales, académicas y empresariales, así como estudiantes y asociaciones de mujeres. Javier Fernández, alcalde de La Rinconada y presidente de la Diputación de Sevilla, también estuvo presente en esta celebración.
Uno de los momentos más destacados fue la entrega del Premio Mujer del Año eWoman a la sevillana Rocío Caparrós, quien cuenta con más de dos décadas de experiencia en el sector espacial y tecnológico. Actualmente, Caparrós es responsable de estrategia de desarrollo en Space Women Alliance, una red internacional que busca visibilizar el talento femenino en un ámbito donde aún está infrarrepresentado.
Su trayectoria está vinculada al proyecto internacional ShakthiSAT, fundado por la científica espacial Dra. Srimathy Kesan, que utiliza el espacio como herramienta educativa y de empoderamiento para niñas de diferentes continentes. Caparrós trabaja para crear alianzas entre Europa, África y América Latina, con la ambición de que más de 12.000 niñas accedan a educación en disciplinas STEM y liderazgo tecnológico. «Les estamos enseñando a construir un satélite», afirmó emocionada Caparrós.
Otro de los protagonistas de la jornada fue la científica Patricia Altea, investigadora del CSIC y directora del grupo de investigación en cáncer metastásico en Cabimer. Durante su conversación, Altea destacó los retos que enfrentan las mujeres en el ámbito científico, especialmente en lo que respecta a su acceso a puestos de liderazgo.
A pesar del aumento de la presencia femenina en las etapas iniciales de la carrera investigadora, Altea señaló que esta disminuye a medida que avanza la carrera profesional, especialmente en posiciones de liderazgo. Sin embargo, destacó que en los últimos años se han implementado políticas para corregir esta desigualdad, muchas de las cuales están enfocadas en facilitar la conciliación.
Altea también reflexionó sobre la importancia de ser un referente para las nuevas generaciones, señalando que su trayectoria no ha sido fácil y que compartir sus experiencias puede ayudar a inspirar a futuras investigadoras. «Las mujeres también tienen derecho a equivocarse», concluyó, enfatizando la necesidad de reconocer que los errores son parte del proceso de aprendizaje.














