Un equipo de investigadores internacionales, con participación de la Universidad Europea, ha descubierto que muchos centenarios mantienen características inmunológicas propias de individuos mucho más jóvenes. Esta investigación, publicada en la revista Nature, aporta nuevas perspectivas sobre cómo algunas personas superan el siglo de vida con una notable fortaleza frente a enfermedades relacionadas con el envejecimiento.
El estudio se centra especialmente en las personas denominadas semisupercentenarios, de entre 105 y 109 años, y supercentenarios, quienes alcanzan o superan los 110 años. En estos grupos, los perfiles inmunológicos presentan similitudes con los de adultos más jóvenes, lo que podría explicar su mayor resistencia y funcionalidad a edades avanzadas.
El doctor Alejandro Lucía, catedrático de la Facultad de Medicina, Salud y Deportes de la Universidad Europea y uno de los responsables de la investigación, subraya que «el sistema inmune de muchos centenarios muestra rasgos que ayudan a explicar una vida más larga y una mayor resistencia frente a enfermedades asociadas al envejecimiento». Este trabajo ha recibido financiación del Wereld Kanker Onderzoek Fonds (WKOF) a través del Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer.
Adaptación inmunológica en la longevidad extrema
Luciá explica que la longevidad extrema no se debe a un único mecanismo, sino a una adaptación coordinada del organismo que preserva funciones inmunológicas clave durante más tiempo. Además, se ha detectado una vigilancia inmunológica más efectiva, una mayor diversidad microbiana intestinal y patrones de expresión genética en células inmunes que se asemejan a los de personas mucho más jóvenes.
Según el doctorando Pedro Carrera-Bastos, también de la Universidad Europea, estos ciudadanos centenarios logran modular mejor procesos relacionados con la inflamación crónica leve, la eliminación de células dañadas y la defensa del sistema inmunológico. Esto abre nuevas vías para entender el envejecimiento y sus mecanismos biológicos.
Por su parte, Borja del Pozo, investigador sénior del mismo centro académico, destaca que «el estudio de centenarios, semisupercentenarios y supercentenarios representa una oportunidad única para identificar factores que no solo prolonguen la vida, sino que mejoren la salud y funcionalidad durante más años».
El equipo científico que ha participado en este proyecto incluye, además de Lucía, Carrera-Bastos y del Pozo, a Abel Plaza-Florido, Inmaculada Pérez-Prieto, Carmen Fiuza-Luces, Shlomit Radom-Aizik, Claudio Franceschi, Alejandro López-Soto y Carlos López-Otín. La colaboración se extiende a universidades de Estados Unidos, España, Rusia y Dinamarca, así como a hospitales universitarios y al Centro de Investigación Biomédica en Red de Fragilidad y Envejecimiento Saludable (CIBERFES).














