El cometa C/2025 R3 PANSTARRS se aproximará a la Tierra y será visible a simple vista en abril. Para observarlo adecuadamente, se recomienda levantarse una hora antes del amanecer y utilizar prismáticos simples.
Este cometa, que sigue una órbita casi parabólica, ha mostrado un notable aumento en su brillo, convirtiéndose en un objeto accesible en el cielo matutino. Actualmente, ya es visible con prismáticos o un pequeño telescopio, y se espera que alcance su mayor luminosidad durante la Semana Santa y en la mitad de abril.
Originario de la Nube de Oort, una región del sistema solar repleta de cometas, el C/2025 R3 tiene una órbita que le permite mantenerse fresco y activo. Su alta excentricidad y su inclinación de 125 grados respecto al plano de la eclíptica lo caracterizan, lo que le otorga un afelio a unas seis mil veces la distancia media de la Tierra al Sol.
En las últimas noches, se ha podido observar su coma de tonalidad verdosa, un fenómeno relacionado con la descomposición del carbono diatómico y otros radicales generados en el hielo del cometa. Se estima que podría alcanzar una magnitud de +2, similar a las estrellas más brillantes de la constelación de la Osa Mayor, lo que facilitará su reconocimiento en el cielo.
A medida que se acerca al Sol, el cometa se moverá en una trayectoria casi paralela al horizonte local, lo que permitirá observarlo en su máximo esplendor. Se prevé que el 19 de abril se acerque al Sol a una distancia de 74,6 millones de kilómetros y una semana después alcanzará su mínima distancia a la Tierra, que será de 73,3 millones de kilómetros. A pesar de esta cercanía, no hay motivos de preocupación, ya que estas distancias son inferiores a la que separa la Tierra del Sol.
Durante su paso, el cometa cruzará la constelación de Pegaso, atravesando el conocido asterismo del «Cuadrado de Pegaso». Sin embargo, a finales de abril, su visibilidad se verá afectada por el crepúsculo matutino, por lo que será necesario madrugar para disfrutar de su espectáculo.
Para quienes deseen observarlo, se aconseja el uso de prismáticos con un aumento de 7×50 o 11×80. También se pueden realizar buenas fotografías de su cola en lugares oscuros y rurales. La llegada del cometa es una buena excusa para disfrutar de amaneceres únicos al final de la observación.
En las semanas siguientes, el cometa aumentará su brillo y tamaño, acercándose cada vez más a nuestra estrella. Se espera que despliegue una cola iónica recta y extendida. A partir del 20 de abril, su elongación respecto al Sol será de menos de 20 grados, aunque aún será visible desde lugares altos con un buen horizonte.
Una vez que el cometa pase por el perihelio, comenzará a alejarse del Sol y volverá a ser visible en el cielo de la tarde, aunque perderá parte de su magnitud. Sin embargo, es probable que presente una cola de polvo, resultante de la sublimación de los hielos que incluye pequeñas partículas de silicatos, creando así un espectáculo visual que será apreciado por astrofotógrafos y amantes del cielo.
En conclusión, el cometa 2025 R3 PANSTARRS nos ofrece una oportunidad única para contemplar un fenómeno celestial que promete ser fascinante en las próximas semanas.














