El regreso de la humanidad a la Luna está a la vista, gracias a la misión Artemis II, que se lanzará para orbitar el satélite lunar, marcando un hito tras 50 años desde las últimas misiones. Este proyecto tiene como objetivo explorar partes menos conocidas de la Luna con vistas a una futura Artemis III, donde se espera que los astronautas pisen nuevamente su superficie.
La distancia media que separa la Tierra de la Luna es de 384.400 kilómetros, aunque este dato puede variar. El satélite no sigue una órbita perfectamente circular, lo que implica que su punto más cercano, conocido como perigeo, se sitúa a 363.000 kilómetros, mientras que el más lejano, el apogeo, alcanza los 405.500 kilómetros. Estas variaciones son responsables de fenómenos como las superlunas, donde el satélite se ve más grande y brillante en el cielo.
El tiempo necesario para llegar a la Luna no es un dato exacto, ya que depende de múltiples factores, incluido el tipo de misión y el sistema de propulsión utilizado. Según el científico divulgador Alejandro Riveiro, con la tecnología actual, se estima que el viaje podría hacerse en aproximadamente tres días. Sin embargo, las misiones pasadas han tenido tiempos de viaje muy variados.
La misión más reciente, Artemis II, está proyectada para tardar alrededor de cuatro días en alcanzar la Luna y otros cuatro días en regresar a la Tierra, totalizando aproximadamente diez días de misión. La duración del viaje puede variar significativamente dependiendo del tipo de misión y del objetivo que se persiga.
En cuanto a los viajes más rápidos y más lentos a la Luna, la misión más prolongada fue la SMART-1 de la Agencia Espacial Europea, que en 2003 tardó 14 meses en llegar al satélite. Esta misión no tripulada utilizó una tecnología de propulsión iónica, diseñada para probar nuevos métodos de energía en vez de alcanzar la Luna rápidamente.
Por el contrario, la misión New Horizons, que se lanzó en 2006 con el objetivo de explorar Plutón, logró alcanzar la órbita lunar en solo 8 horas y 35 minutos. Este récord de velocidad se atribuye al uso del cohete Atlas V, que permitió un rápido acceso a la Luna, aunque el objetivo final era otro.
En la historia de las misiones lunares, la más célebre, la Apolo 11, que llevó a los primeros humanos a la superficie lunar, tardó 76 horas y 56 minutos en completar el trayecto, es decir, poco más de tres días.













