La Policía Nacional ha detenido este domingo a un menor en el barrio del Príncipe, en Ceuta, por un presunto delito de amenazas graves. Este arresto se produjo tras un incidente ocurrido el sábado 7 de marzo en el campo de fútbol Reina Sofía, donde el joven intimidó a otro jugador con lo que parecía ser un arma de fuego.
Según fuentes cercanas a los hechos, el menor habría amenazado de muerte a la víctima mientras portaba el arma. Alarmado por la situación y temiendo por su integridad, el afectado decidió contactar a la policía para informar sobre la amenaza.
Tras recibir el aviso, agentes del Grupo de Atención al Ciudadano (GAP) se dirigieron al campo de fútbol. Sin embargo, cuando llegaron, el menor ya había escapado corriendo, lo que impidió su identificación en el lugar de los hechos.
La víctima formalizó una denuncia ante la Policía Nacional, relatando las amenazas y la intimidación sufrida. En respuesta, se activó un dispositivo de búsqueda para localizar al autor de las amenazas, contando con la colaboración de la Unidad de Intervención Policial (UIP).
El operativo de localización duró hasta el domingo, cuando finalmente los agentes lograron dar con el menor. En el momento de la detención, no portaba el arma utilizada durante el incidente. No obstante, tras ser trasladado a las dependencias policiales, confesó a los agentes que había escondido el arma en una zona cercana al campo de fútbol, cerca de varias viviendas.
Los agentes, siguiendo las indicaciones del menor, se desplazaron al lugar señalado y encontraron el arma, que resultó ser una pistola simulada, aparentemente de fogueo. Aunque este tipo de arma no es real, su apariencia fue suficiente para generar una situación de intimidación en la víctima, quien desconocía que se trataba de un objeto no letal.
A pesar de que el arma no era auténtica, el delito de amenazas graves ya se había consumado, dado que la intimidación se realizó utilizando lo que la víctima creía que era un arma de fuego. El Código Penal español, en su artículo 169, contempla este tipo de delitos, especialmente cuando se utilizan armas que generan una situación de miedo real.
El menor fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores, que se encargará de determinar las medidas judiciales correspondientes debido a su condición de menor de edad. Mientras tanto, el arma intervenida ha sido enviada para realizar pruebas balísticas, con el fin de investigar si pudo haber sido utilizada en otros incidentes delictivos, a pesar de tratarse de una pistola de fogueo.
La investigación continúa abierta para esclarecer todos los detalles de este preocupante suceso, que ha generado inquietud entre los usuarios de las instalaciones deportivas del barrio del Príncipe.














