El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, ha proporcionado detalles sobre las piezas que fueron retiradas en la zona del accidente de Adamuz, donde perdieron la vida 46 personas. Barrón ha afirmado que estos elementos «no son críticos», ya que «no estaban en el punto exacto donde se sospecha que ocurrió el descarrilamiento».
En una rueda de prensa ofrecida este jueves en Zaragoza, durante un evento relacionado con la movilidad, el presidente de la CIAF indicó que ha habido «un malentendido» respecto al traslado de piezas. Aseguró que todo lo que era fundamental para la investigación, como las soldaduras, ya había sido preservado. «Hubo algunas piezas adicionales que se querían conservar, aunque no son críticas», añadió Barrón, resaltando que «no hemos destruido nada, las piezas están y vamos a ver cómo procedemos para seguir con la investigación».
La investigación del siniestro, que Barrón describió como «compleja», se encuentra en una «fase muy preliminar». El presidente de la CIAF subrayó que el primer material retirado del lugar del accidente fueron trozos de carriles donde se habían roto las soldaduras, que se consideraron relevantes para el análisis de las causas del descarrilamiento.
Sobre el papel de uno de los vocales de la comisión, que podría tener incompatibilidad en este caso, Barrón explicó que el propio vocal manifestó su posible conflicto y decidió retirarse de las decisiones relacionadas con el accidente de Adamuz, aunque sigue participando en otras investigaciones. También aclaró que un vocal experto en material rodante había presentado su dimisión anteriormente por razones personales, lo que había sido malinterpretado debido a un error en la actualización de la web de la CIAF.
Barrón concluyó que no hay problemas con los vocales ni con el funcionamiento de la comisión, y que se está buscando un sustituto para el vocal que se ha retirado.














