La Armada Española ha desarrollado una innovadora ‘flota fantasma’ compuesta por hasta 16 barcos ficticios, que fueron registrados por sistemas de identificación de buques durante las maniobras Marboran-25 llevadas a cabo en Cartagena a finales de noviembre. Este ejercicio ha sido posible gracias a la investigación del teniente de navío Guillermo Hoyos, quien ha centrado su tesis en mejorar las capacidades militares para reconocer y generar perturbaciones en las señales de navegación.
Durante la presentación de los avances de la investigación en la Cátedra Jerónimo de Ayanz de la UPCT, el teniente Hoyos destacó que esta simulación ha resultado ser «un ejercicio de enorme utilidad». Las herramientas desarrolladas permiten simular trayectorias, velocidades y ubicaciones erróneas de buques en los sistemas AIS, utilizados en todo el mundo para la identificación automática de embarcaciones. En los ensayos, se incluyeron incluso rumbos de choque para evaluar cómo los sistemas de alerta eran engañados.
Vulnerabilidad y defensa en la guerra electrónica
La investigación se basa en la vulnerabilidad de los sistemas de identificación que carecen de mecanismos de verificación adicional, exponiéndolos a ataques electrónicos. Durante las maniobras, se probó un sistema de perturbación que logró afectar a equipos de navegación civil, aunque los sistemas militares demostraron su robustez y pudieron reconocer el ataque. El teniente Hoyos subrayó que el uso de señales falsas, conocido como ‘spoofing’, «es ya un patrón» en este tipo de operaciones.
El transceptor desarrollado por el teniente Hoyos, bajo la dirección de profesores de la UPCT y de la Universidad de Murcia, tiene la capacidad de falsear la señal GPS, simulando trayectorias o indicando ubicaciones erróneas de los buques. Esto otorga a la Armada una «capacidad ofensiva en la guerra electrónica» y permite aprender a defenderse ante estos engaños. «Se puede perturbar al adversario únicamente con la información que recibe, no hace falta un misil», afirmó el oficial.
Implicaciones para el futuro militar
La creación de esta ‘flota fantasma’ no solo pone de manifiesto los avances tecnológicos de la Armada Española, sino que también plantea importantes cuestiones sobre la seguridad y la eficacia de las operaciones navales en un entorno cada vez más dependiente de la tecnología. La capacidad de simular y engañar sistemas de identificación podría ser un factor decisivo en futuros conflictos, donde la guerra electrónica juega un papel fundamental.
Con estas innovaciones, la Armada Española se posiciona a la vanguardia en el desarrollo de tácticas avanzadas para enfrentar los retos que plantea la moderna guerra electrónica. La investigación que encabeza el teniente Guillermo Hoyos promete marcar un antes y un después en la forma en que se llevan a cabo las operaciones navales en un contexto global donde la información y la tecnología son claves.














