La Subdelegación del Gobierno y el Ayuntamiento de Peñíscola han acordado un plan conjunto para afrontar la problemática de la venta ambulante ilegal, conocida como ‘top manta’, que afecta a esta localidad costera. En una reunión mantenida recientemente, el alcalde Andrés Martínez ha reiterado la necesidad de una mayor implicación del Gobierno central para abordar esta cuestión que se arrastra desde hace décadas.
Martínez ha señalado que “combatir el top manta con herramientas que tenemos al alcance las administraciones locales es querer poner pequeños parches en una herida que sangra desde hace décadas”. En este sentido, ha instado a que el Gobierno se implique en el control de la extranjería y en las aduanas para frenar la entrada de mercancías fraudulentas, afirmando que “esto no va a acabar” sin una estrategia coordinada y efectiva por parte de las administraciones superiores.
Reunión clave para definir acciones
La subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García Valls, se reunió el pasado jueves en el Ayuntamiento de Peñíscola con el alcalde y otros representantes locales, incluidos altos mandos de la Guardia Civil y la Policía Local, para definir las acciones a seguir. Durante el encuentro, se puso sobre la mesa la realidad de la venta ambulante ilegal y se acordaron medidas para combatirla de manera definitiva tanto en Peñíscola como en el resto de la provincia.
El alcalde destacó la productividad de la reunión, afirmando que “tanto la Subdelegación como el Ayuntamiento estamos alineados en hacer frente a esta problemática de una vez por todas”. Además, expresó su confianza en que, con la colaboración de todas las administraciones, se logren “resultados contundentes muy pronto”.
Medidas para proteger el comercio legal y el turismo
Las acciones coordinadas tienen como objetivo proteger a los comerciantes que operan legalmente y garantizar la calidad del destino turístico, así como reforzar la seguridad en las calles de Peñíscola. Este tipo de venta ambulante no solo perjudica a los negocios establecidos, sino que también afecta la imagen de la localidad como destino turístico.
Por otro lado, García Valls aprovechó su visita para inspeccionar el estado de las obras del aparcamientos disuasorio de Peñíscola, un proyecto clave del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD) aprobado por la Secretaría de Estado de Turismo. Este plan, que cuenta con un presupuesto de 3,12 millones de euros, es financiado conjuntamente por el gobierno estatal, el Ayuntamiento de Peñíscola y la Generalitat Valenciana.
Según García Valls, “el plan aprobado para Peñíscola va a permitir dar un salto estratégico en el ámbito de la movilidad y la regulación turística de los visitantes que cada año llegan a esta localidad, avanzando hacia un modelo más sostenible y más amable para vecinos y turistas”. El aparcamiento disuasorio, que se espera esté finalizado antes de septiembre de 2027, generará medio millar de nuevas plazas de aparcamiento, lo que ayudará a mitigar la saturación de vehículos en el núcleo urbano.
Además de este proyecto, la Secretaría de Estado de Turismo ha aprobado otros doce proyectos para la provincia en los últimos años, financiados íntegramente con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que ascienden a 23,6 millones de euros.
Las iniciativas buscan transformar los destinos turísticos hacia modelos más sostenibles, lo que beneficiará tanto al territorio como a la economía local, garantizando que la riqueza que genera el turismo se mantenga en la región.














