El Partido Popular ha acusado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) de intentar desviar la atención del debate sobre presuntos casos de corrupción que le afectan, que se celebrará en el Senado este jueves, coincidiendo con la comparecencia del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en el Congreso de los Diputados. Esta estrategia, según el PP, busca que el escándalo de corrupción quede en un segundo plano mientras se discute la crisis de Venezuela.
El Senado tiene programada una sesión plenaria extraordinaria para el 15 de enero de 2024, donde las ministras María Jesús Montero y Sara Aagesen comparecerán para abordar los casos de corrupción que podrían estar vinculados a sus departamentos. Esta convocatoria surge tras las investigaciones realizadas por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO), que incluyeron registros en ambos ministerios y la detención de Vicente Fernández, expresidente de la SEPI.
El juego político entre el PP y el Gobierno
La situación ha llevado al PP a afirmar que el Gobierno está utilizando tácticas de distracción. Según fuentes parlamentarias, el Ejecutivo ha programado deliberadamente la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera y el pleno del Congreso para que la corrupción no reciba la atención que merece. En este contexto, el 8 de enero de 2024, el Congreso anunció una sesión extraordinaria para que Albares explique la posición del Gobierno sobre la crisis en Venezuela, solicitada por varios grupos políticos como Sumar, ERC, y Podemos.
El PP ha criticado que el Gobierno prefiera centrar el debate en aspectos que no desgasten su imagen, como la situación en Ucrania, en lugar de abordar la corrupción que afecta a su administración. La diputada Cayetana Álvarez de Toledo ha declarado que el Gobierno intentará «hacer sufrir» a la oposición por su condescendencia hacia el régimen de Maduro.
La presión de la corrupción y la respuesta del PP
Los populares han subrayado que el Gobierno ha intentado desviar la atención de los escándalos de corrupción que surgen dentro de sus propias filas. Recuerdan que hace un mes, la Guardia Civil llevó a cabo 19 redadas en relación con una operación contra la corrupción que implicó a altos funcionarios en los ministerios de Montero y Aagesen, así como a varias empresas públicas. Esta operación resultó en la detención de varias figuras clave y la incautación de documentos relevantes.
El PP ha enfatizado que no permitirá que el debate sobre la corrupción se diluya en medio de otros temas. Afirman que la situación actual exige una respuesta clara y que el Gobierno debe rendir cuentas ante la soberanía nacional. A medida que se acerca la sesión del Senado, la presión sobre el PSOE para abordar estos temas se intensifica, y el PP está decidido a hacer que la corrupción sea un tema central en la agenda política.














