La Oficina principal de Correos en Zaragoza ha presentado un matasellos conmemorativo para celebrar los 100 años de su emblemático edificio, inaugurado el 12 de octubre de 1926. Este diseño especial estará disponible en la oficina postal ubicada en el Paseo Independencia, 33, para todos aquellos aficionados y clientes que deseen incluirlo en sus envíos.
El matasellos, que se podrá utilizar durante todo el año 2026, rinde homenaje a un siglo de servicio público y de historia postal, destacando el papel fundamental que este edificio ha desempeñado en la vida social, cultural y económica de la capital aragonesa. La obra, diseñada en estilo neomudéjar por el arquitecto madrileño Antonio Rubio, se ha convertido en uno de los referentes arquitectónicos más emblemáticos de Zaragoza.
Detalles del matasellos conmemorativo
El diseño del nuevo matasellos reproduce una ilustración estilizada del edificio, acompañada de la leyenda ‘Edificio de Correos’ y el texto ‘Oficina Postal de Zaragoza’, junto a las fechas 1926-2026, que subrayan el carácter conmemorativo del centenario. La imagen corporativa de Correos también se integra de forma armoniosa en el diseño circular del cuño, completando esta propuesta visual.
Esta iniciativa se enmarca dentro del compromiso de Correos con la difusión del patrimonio histórico y arquitectónico, así como con la promoción de la filatelia como elemento de divulgación cultural. El matasellos no solo está destinado a coleccionistas, sino también al público general, que podrá solicitar su estampación en envíos postales y documentos filatélicos.
Un vínculo con la historia
Con esta emisión especial, Correos se suma a las celebraciones del centenario del edificio, reafirmando su vínculo con Zaragoza y con la historia del servicio postal en España. La inauguración de este matasellos no solo marca un hito en la historia de Correos, sino que también representa un homenaje a la importancia del correo en la comunicación y el desarrollo de la sociedad.
Los interesados en obtener el matasellos conmemorativo podrán hacerlo a lo largo de todo el año, disfrutando de una pieza única que rememora la rica historia del edificio y su papel en la evolución de los servicios postales en Aragón.














