La Audiencia Provincial de Navarra ha impuesto una pena de cinco años de prisión a un hombre que violó a su expareja en septiembre de 2023. La sentencia, acordada de mutuo acuerdo entre la fiscalía, la acusación particular y la defensa, considera los hechos como un delito de agresión sexual con penetración, con atenuantes debido a un trastorno mental relacionado con el consumo de drogas y la reparación del daño.
El condenado, un hombre de 34 años originario de Portugal, no podrá acercarse ni comunicarse con la denunciante a menos de 300 metros durante un periodo de seis años. Además, deberá cumplir con una medida de libertad vigilada, que se llevará a cabo tras cumplir la pena privativa de libertad, por otro periodo de seis años. En concepto de responsabilidad civil, el agresor indemnizará a la víctima con 27.000 euros por el daño moral causado.
Durante aproximadamente ocho meses entre 2011 y 2012, el acusado y la víctima mantuvieron una relación sentimental que terminó deteriorándose y finalmente se rompió. Ambos habían mantenido comunicación a través de WhatsApp y restablecieron el contacto en marzo y abril de 2023. El 21 de septiembre de ese año, se encontraron para tomar un café, y posteriormente, el procesado le ofreció enseñarle a derrapar con su vehículo.
Según la sentencia, el acusado llevó a la víctima a un lugar aislado en el monte, donde estacionó su furgoneta de tal manera que ella no podía abrir la puerta del copiloto. Tras consumir cocaína y cerveza, el hombre realizó tocamientos a la mujer sin su consentimiento y, finalmente, la violó en el interior del vehículo.
La víctima presenta una discapacidad del 53% debido a sus limitaciones auditivas, de fuerza física y respiratorias. Como consecuencia de la agresión sexual, ha desarrollado síntomas de intrusión, evitación conductual y cognitiva, alteraciones cognitivas y un estado de ánimo negativo, además de un trastorno de estrés postraumático, por lo que recibe tratamiento psicológico y psiquiátrico.
Por su parte, el condenado tiene un historial de trastornos por consumo de etanol y cocaína, así como un consumo perjudicial de cannabis, todos en fase activa al momento de los hechos. Antes del juicio, que se celebró el 11 de diciembre, el 25 de noviembre, el acusado consignó 27.000 euros para la indemnización a la víctima y otros 1.000 euros para cubrir sus gastos médicos.
La Audiencia ha suspendido la ejecución de la condena durante un periodo de cinco años, siempre que el condenado no delinca en ese tiempo, continúe su tratamiento de deshabituación, no lo abandone hasta recibir el alta médica, realice un programa de formación en materia de igualdad, violencia de género y educación sexual, y respete las prohibiciones de acercamiento y comunicación.














