Wikipedia y el sesgo en la historia digital: el caso de Begoña Gómez

La Wikipedia refleja desigualdades y sesgos que cuestionan su neutralidad y construcción colectiva

La llegada de Internet prometía democratizar el acceso al conocimiento, y con las redes sociales se esperaba alcanzar una utopía ingenua: la inteligencia colectiva y la participación horizontal que derribaría barreras sociales. En este contexto, la Wikipedia nació como un proyecto casi artesanal, una enciclopedia libre y escrita por voluntarios que aspiraba a transformar el saber en un bien común en constante evolución.

Sin embargo, ese sueño se ha ido distorsionando con el tiempo. Hoy, la Wikipedia no es solo un repositorio de conocimiento, sino también un reflejo de las desigualdades sociales que persisten en nuestra realidad. Hace décadas, la prensa tradicional advertía que «nada existía» si no aparecía en sus páginas; en la era digital, podríamos decir que «nadie es» si no tiene una buena entrada en Wikipedia. El problema radica en que la neutralidad absoluta no existe. La tecnología no es inocente ni neutral: está diseñada y moldeada por personas con sus propias ideologías, culturas y relaciones de poder.

La periodista Selva Vargas retoma el concepto del «cuarto propio» de Virginia Woolf para explicar cómo un grupo de editoras intenta democratizar la Wikipedia, donde menos del 20% de las biografías corresponden a mujeres, y suelen estar relegadas a roles secundarios como madres o esposas. Esto plantea una pregunta crucial: ¿seguimos permitiendo que la historia, también la digital, la escriban principalmente «ellos»?

Un ejemplo ilustrativo es el perfil de Begoña Gómez. Más allá de las controversias judiciales que la rodean —y que incluyen una petición de condena de 24 años por parte de la acusación particular—, resulta llamativo que en su biografía se destaque una frase tan polémica como que «durante su juventud, colaboraba en la gestión de los prostíbulos de su padre». ¿Es esto un reflejo objetivo o una influencia de grupos como Hazte Oír en la narrativa digital?

La Wikipedia cumple 25 años en un momento crítico. No ha sido el espacio neutro y abierto que se prometió, y nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, con ChatGPT y otros sistemas, empiezan a asumir el rol de narradores. Si no ejercemos vigilancia sobre quién escribe y quién programa estas historias, la utopía de la inteligencia colectiva corre el riesgo de convertirse en una distopía bien documentada, donde las versiones oficiales de la historia se diseñan y controlan desde cajas negras tecnológicas.

Redacción

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