Google ha autorizado al Departamento de Defensa de Estados Unidos a utilizar su tecnología de inteligencia artificial (IA), aunque estableciendo límites claros sobre su aplicación. Esta decisión se ha conocido justo después de que más de 600 empleados de la compañía enviaran una carta a la dirección solicitando que se impidieran colaboraciones militares secretas con la empresa.
Según The Wall Street Journal, el acuerdo permite al Pentágono operar con la tecnología de Google en secreto, pero incluye cláusulas contractuales que prohíben explícitamente que la IA se emplee para vigilancia masiva nacional o para crear armas totalmente autónomas. La misiva firmada por los trabajadores, a la que tuvo acceso The Washington Post, expresa su preocupación porque la IA se utilice para fines inhumanos o dañinos, reclamando que esta tecnología beneficie a la humanidad.
Este movimiento ocurre en un contexto tenso tras la ruptura que el Pentágono mantuvo a principios de año con la empresa Anthropic, debido a que esta última intentó imponer limitaciones para evitar que su IA fuera usada en vigilancia masiva o en armamento letal autónomo. A pesar de ello, otra firma relevante en inteligencia artificial, OpenAI, creadora de ChatGPT, también ha cerrado recientemente un acuerdo con el Departamento de Defensa estadounidense.
Por su parte, los modelos de Anthropic han sido reportados como utilizados en conflictos como la guerra en Irán y en operaciones para capturar al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, lo que añade un trasfondo controvertido a estas colaboraciones entre tecnología avanzada y defensa militar.
Es importante recordar que Google ya había abandonado previamente una colaboración militar conocida como Proyecto Maven en 2018, después de que una fuerte reacción negativa entre sus empleados pusiera en entredicho el compromiso ético de la compañía con el uso de su tecnología.













