El municipio de Telde, en Gran Canaria, ha anunciado el retorno de la construcción de vivienda pública, un acontecimiento que el alcalde Juan Antonio Peña ha descrito como «un buen día» y una «celebración para esta tierra». Durante su intervención en el programa «Herrera en COPE Canarias», desde el barrio de Jínamar, Peña enfatizó que la vivienda es «la mayor preocupación» expresada por los vecinos.
El alcalde recordó la historia del barrio de Jínamar, que alberga a cerca de 25.000 habitantes y que se desarrolló «prácticamente sin servicios». Hizo referencia a la «famosa marcha de vecinos a la capital» que tuvo lugar hace más de 40 años, un evento significativo que contrasta con el «Jínamar actual, de compromiso y que construye comunidad».
Gracias a la colaboración entre distintas administraciones, se ha logrado avanzar en la rehabilitación de edificios, alejándose de la «estigmatización» que sufrió en su momento. Peña destacó la postura proactiva del consistorio para enfrentar la crisis habitacional, afirmando: «Tendemos la mano a todo aquel que quiera construir». Explicó que el compromiso del municipio es «ceder terreno público» y «facilitar los procesos administrativos».
El alcalde subrayó que los buenos resultados se producen «cuando se trabaja de la mano» entre las instituciones, sin importar los colores políticos, lo que considera «la senda de la nueva generación de la política». Sin embargo, el Ayuntamiento de Telde enfrenta una grave escasez de personal. Peña reveló que la plantilla ha disminuido drásticamente, pasando de «1.000 personas» hace años a solo «340 en la actualidad».
A pesar de que no hará «ninguna queja pública» sobre «las herencias», reconoció las dificultades que esta situación plantea para la gestión municipal. Esta falta de personal complica la gestión en áreas cruciales como Contratación, donde solo hay «un técnico», así como en Urbanismo.
No obstante, Peña aseguró que el consistorio está «casi al día» en cuanto a las licencias de obras mayores y ha eliminado la cita previa para atender a los ciudadanos. En relación con el nuevo decreto del Gobierno de Canarias, que restringe el acceso a vivienda pública a residentes con al menos 15 años de antigüedad, Peña se mostró cauteloso: «El tiempo dirá si realmente funciona». También lamentó las «trabas de la burocracia» que enfrentan los ciudadanos, como la imposibilidad de dar de baja a alguien del padrón, lo que les impide «acceder a una vivienda o a una ayuda».

























