Íñigo Errejón, ex portavoz de Sumar, y la actriz Elisa Mouliaá están citados este viernes ante el juez que investiga la querella presentada por Errejón por supuestas calumnias. La denuncia surge tras las acusaciones de Mouliaá, quien afirmó que Errejón habría intentado extorsionar a testigos en un proceso en el que se le investiga por una presunta agresión sexual contra la propia actriz y presentadora.
La causa se tramita en el juzgado de instrucción número 9 de Madrid, bajo la dirección del magistrado Arturo Zamarriego. En días previos, se suspendieron las declaraciones que debían celebrarse el 27 de marzo debido a que el abogado de la actriz debía someterse a una intervención quirúrgica. Asimismo, Mouliaá había solicitado la suspensión por estar de baja médica, petición que fue rechazada por falta de documentación.
El cambio de representación legal de Mouliaá ha sido un hecho relevante en este proceso. Su nueva abogada, Elena Vázquez, ha solicitado el archivo de la querella argumentando que no existe delito, ya que las afirmaciones vertidas en redes sociales constituyen valoraciones subjetivas y no falsedades conscientes con ánimo de difamar. Vázquez sostiene que las declaraciones se enmarcan en un contexto de presión, exposición pública intensa y sensación de inseguridad por parte de la actriz.
Además, la defensa de Mouliaá considera que la querella tiene un carácter temerario y podría tratarse de un uso abusivo del proceso penal con el objetivo de desgastar personal y procesalmente a la querellada. La abogada destaca la importancia de valorar los hechos desde una perspectiva de género, en línea con la doctrina constitucional y los compromisos internacionales asumidos por España.
Por su parte, la letrada de Íñigo Errejón, Eva Gimbernat, ha presentado un escrito en el que solicita que se adopten medidas para asegurar la comparecencia de Mouliaá, incluso de forma coercitiva si fuera necesario, ante la posible negativa de la actriz a acudir a la citación judicial. Gimbernat acusa a Mouliaá de utilizar una «estratagema procesal fraudulenta» para dilatar el procedimiento y evitar las comparecencias.
Este enfrentamiento judicial se enmarca en un proceso penal paralelo en el que Errejón está siendo investigado y para el que ya se ha abierto juicio oral, aunque el procesamiento está recurrido ante la Audiencia Provincial. La querella por calumnias se origina a partir de las declaraciones públicas de Mouliaá en redes sociales, que vinculan a Errejón con conductas ilícitas en el contexto de la acusación por agresión sexual que ella misma ha presentado.
El caso sigue generando atención mediática, pero la defensa de Mouliaá insiste en que su objetivo es la verdad y la protección de las mujeres, más allá del ruido informativo que pueda suscitar el proceso judicial.

























