El PSN ha dejado clara su postura respecto a un posible acuerdo con UPN en Navarra. La portavoz parlamentaria, Ainhoa Unzu, afirmó este lunes que la presidenta María Chivite «no va a hacer presidenta ni presidente a nadie de UPN» tras las elecciones forales. Esta declaración se produce en respuesta a la líder regionalista, Cristina Ibarrola, quien había manifestado que su partido «nunca hará presidenta» a Chivite.
La reacción del PSN se dio a conocer después de la reunión de la Mesa y Junta de Portavoces, donde se consideró que el mensaje de Ibarrola es «vacío e irreal». Unzu subrayó que «el Partido Socialista no va a ser acompañante de la derecha ni el monaguillo de sus políticas regresivas». En este sentido, cuestionó si Ibarrola está buscando apoyo de PP y Vox, reafirmando el compromiso de su partido con el bloque progresista.
Rechazo a la estrategia de UPN
Unzu también puso en entredicho la falta de claridad en el liderazgo de UPN, indicando que «no dicen quién va a liderar ese supuesto proyecto para Navarra». A su juicio, la confusión sobre la candidatura de UPN es evidente, ya que «no sabemos si será la señora Ibarrola, no sabemos si será el señor Toquero o si están esperando a resolver esas batallas internas que parece que todavía tienen en UPN».
Este rechazo mutuo entre PSN y UPN contrasta con épocas anteriores en las que ambas formaciones mantenían una relación más fluida. En 2007, el entonces candidato socialista Fernando Puras vio frustrada su posibilidad de presidir un gobierno de cambio tras la decisión de la dirección federal del PSOE, bajo el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, de abstenerse para permitir la investidura de Miguel Sanz (UPN).
Un compromiso con el progreso
La postura de Unzu este lunes pretendía distanciarse de aquel pasado de subordinación a Ferraz, resaltando la autonomía de Chivite. La portavoz socialista definió su liderazgo como un proyecto «consolidado con hechos, con resultados, con políticas que mejoran la vida de la gente, y es un proyecto sólido que no se doblega ante ninguna presión».
Al ser cuestionada por los periodistas sobre posibles cambios en la candidatura de Chivite tras el reciente nombramiento de Elma Saiz como portavoz del Gobierno de España, Unzu fue clara: «Ese debate está absolutamente descartado, no existe ese debate». Con esta afirmación, los socialistas ratifican su hoja de ruta establecida en el último congreso, donde reeligieron a Chivite como secretaria general, con el objetivo de «volver a liderar un Gobierno de progreso en el año 2027, evidentemente con María Chivite al frente».

























