Durante los días 8, 9, 10 y 11 de julio, el distrito madrileño de Villaverde acogerá el Mad Cool Festival, evento que ha provocado un enfrentamiento entre los Ayuntamientos de Madrid y Getafe. El festival se desarrollará en el espacio Iberdrola Music, situado en Villaverde, lugar que en los últimos años ha sido foco de tensiones entre ambos consistorios debido a problemas relacionados con el ruido y la movilidad.
El Ayuntamiento de Getafe ha presentado alegaciones contra la licencia del festival, argumentando que el barrio ya sufre una «saturación acústica» por la cercanía de la M-45, situación que se agrava con la realización de macroeventos en Iberdrola Music. La alcaldesa de Getafe, Sara Hernández, respaldó esta denuncia con mediciones técnicas que, según afirmó, demuestran un impacto insoportable para los residentes. Hernández defendió que estos datos no son opiniones sino resultados objetivos que evidencian que el recinto resulta incompatible con la salud de los vecinos.
Además, el Ayuntamiento de Getafe recordó que existe una causa penal abierta contra Mad Cool por superar los límites de ruido establecidos, tras denuncias de vecinos de ambos municipios. El barrio de Getafe Norte ya está catalogado en el Mapa Estratégico de Ruido de la M-45 como una zona que incumple los objetivos de calidad acústica, lo que vulnera el derecho al descanso de la población local.
En su intervención, la alcaldesa insistió en que Getafe reclama un trato igualitario respecto a otros barrios de España, mencionando que no es justo que zonas como el Bernabéu en Madrid o la Ciudad de las Artes en Valencia disfruten de mayores garantías que sus vecinos.
Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, respondió a estas críticas señalando que las mediciones oficiales sobre el Mad Cool las realiza el Ayuntamiento de Madrid. Además, aconsejó a la alcaldesa de Getafe que dialogara directamente con los organizadores del festival para conocer las mejoras realizadas y también con el delegado del Gobierno, Francisco Martín, quien participó en reuniones con Mad Cool para alcanzar acuerdos. Almeida defendió que Mad Cool ha hecho un gran esfuerzo para permitir la celebración de conciertos en ese recinto y que las mediciones oficiales son las de Madrid, no las de Getafe.
Por otro lado, el delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, expresó su decepción ante la falta de avances en el entorno de Iberdrola Music pese a sus reivindicaciones para adaptar la zona. Subrayó que el recinto carece de las mejoras necesarias en seguridad para garantizar eventos como Mad Cool y criticó duramente al Ayuntamiento de Madrid por su inacción, reclamando «menos soberbia y más responsabilidad» a los responsables municipales.
Finalmente, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, advirtió a la alcaldesa de Getafe que el Mad Cool no será paralizado. Carabante explicó que, aunque los técnicos madrileños examinarán las alegaciones presentadas por Getafe, el festival cuenta con todos los informes y garantías para realizarse en las mejores condiciones. Además, reprochó a Getafe sus intentos previos de boicotear un evento que considera clave desde el punto de vista cultural, turístico y económico para Madrid.

























