Ilie Bolojan, primer ministro de Rumanía, fue destituido este martes tras aprobarse una moción de censura en el Parlamento, impulsada por una alianza inédita entre los socialdemócratas del PSD y la ultraderecha prorrusa y soberanista de la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), dirigida por George Simion.
El Gobierno de Bolojan, formado por una coalición liberal, se encontraba debilitado desde abril, cuando el PSD abandonó el Ejecutivo debido a la pérdida de apoyos en las encuestas por las estrictas medidas de austeridad para reducir el déficit. Estas políticas afectaron directamente a la base social del PSD, mientras la ultraderecha ganaba terreno en la opinión pública.
Durante el debate parlamentario, el primer ministro preguntó a los diputados si alguien tenía un plan claro para el futuro de Rumanía. Además, defendió su gestión basada en el respeto al dinero público y advirtió sobre las consecuencias negativas de deshacer las reformas implementadas.
Las próximas elecciones legislativas no están previstas hasta 2028 y Rumanía nunca ha celebrado comicios anticipados, por lo que los analistas consideran poco probable que se convoquen ahora, especialmente porque la oposición de AUR lidera las encuestas y a los partidos tradicionales no les interesa adelantar los comicios.
Negociaciones para formar nuevo gobierno
El presidente rumano, el centrista Nicusor Dan, responsable de proponer al primer ministro, deberá convocar a los partidos para intentar reconstruir la coalición proeuropea bajo un nuevo liderazgo. El sucesor de Bolojan podría surgir dentro de los liberales o bien ser un tecnócrata reconocido del ámbito académico o científico que genere consenso.
El PSD, cuyo líder Sorin Grindeanu mostró confianza en mantener la coalición en términos generales, ha descartado por ahora retomar la colaboración con los liberales. Por su parte, el viceprimer ministro liberal, Catalin Predoiu, manifestó que su partido debe mantener abiertas todas las opciones y expresó su intención de ocupar el cargo de primer ministro tras la salida de Bolojan.
Predoiu también acusó a AUR de buscar elecciones anticipadas y espera que las consultas presidenciales evidencien la dificultad de formar un nuevo gobierno estable. Algunos senadores de Primero Rumanía acudieron a la sesión con rosas que simbolizaban la nueva alianza entre PSD y AUR, mientras que figuras liberales como el eurodiputado Siegfried Muresan calificaron esta alianza de repulsiva y antieuropea.
Acusaciones y tensiones en el Parlamento
En el debate, George Simion atacó duramente al presidente Dan, acusándolo de alterar el resultado electoral al anular la primera vuelta presidencial, y criticó la gestión del último año, marcada por desesperación, división y pobreza. Simion denunció además presiones sobre sus diputados para evitar la caída del Gobierno y defendió la integridad de su grupo.
Por su parte, Bolojan recordó que asumió el Ejecutivo hace diez meses y que tuvo que actuar ante un déficit que alcanzó el 9,3% del PIB en 2024, una consecuencia de retrasos en reformas de gobiernos anteriores. Defendió la legitimidad de sus decisiones y calificó la moción de censura como «falsa, cínica y artificial», basada en datos falsos y sin considerar el contexto actual.
La crisis política desatada pone en peligro la estabilidad económica de Rumanía, su calificación crediticia, el acceso a fondos europeos esenciales y la fortaleza de su moneda, un escenario que complica aún más la difícil situación del país.

























