Donald Trump, presidente de Estados Unidos, declaró este martes que las autoridades iraníes atraviesan un «estado de colapso» y le han solicitado abrir el estrecho de Ormuz con urgencia mientras intentan gestionar una crisis interna de liderazgo.
Según Trump, Irán habría comunicado a Washington la necesidad de reabrir este paso estratégico para facilitar la resolución de sus problemas internos, en medio de un proceso de diálogo mediado por Pakistán que busca poner fin al conflicto en Oriente Próximo. El mandatario estadounidense mostró optimismo respecto a que Teherán logrará superar su situación.
Horas antes, el portavoz del Ministerio de Defensa iraní, Reza Talaei-Nik, señaló en declaraciones a la cadena pública IRIB que Estados Unidos debe abandonar sus demandas que calificó de «ilegales e irracionales». Además, destacó que la comunidad internacional considera tanto a Estados Unidos como a Israel, al que se refirió como «régimen sionista», como símbolos del terrorismo de Estado.
Las negociaciones entre Washington y Teherán se mantienen activas, con un primer encuentro en Islamabad tras el alto el fuego pactado el 8 de abril, aunque las discrepancias han impedido la celebración de una segunda reunión. Hasta el momento, el alto el fuego se ha prorrogado sin fecha límite anunciada por el presidente estadounidense.
El estrecho de Ormuz es un punto clave para el tránsito de petróleo a nivel mundial, y su apertura o cierre tiene un impacto directo en la estabilidad energética global. La petición de Irán, según Trump, refleja la delicada situación política y económica que atraviesa el país persa, en un contexto marcado por tensiones regionales y sanciones internacionales.












