En las inmediaciones de Portsmouth, en el sur de Inglaterra, una pequeña unidad de la Royal Navy mantiene en funcionamiento un servicio esencial para la seguridad marítima internacional. Se trata del United Kingdom Maritime Trade Operations Centre (UKMTO), una agencia compuesta por un equipo de 18 profesionales que supervisan y asisten a los buques mercantes en zonas de alto riesgo como el Golfo Pérsico, el Mar Rojo y el Océano Índico.
Esta organización, fundada hace más de un cuarto de siglo tras los atentados del 11 de septiembre, ha ido adaptando su misión a los nuevos desafíos globales. Inicialmente centrada en la lucha contra la piratería en aguas somalíes, hoy el UKMTO se ha consolidado como una pieza clave para garantizar la seguridad en rutas comerciales conflictivas, especialmente en el estratégico Estrecho de Ormuz.
El UKMTO opera como un centro de emergencias marítimas que funciona día y noche, todos los días del año. Su labor consiste en monitorizar el tráfico naval y atender alertas de los barcos que navegan en estas áreas. Ante la recepción de una señal de auxilio, ya sea por ataques con misiles, disparos de armas ligeras, abordajes o incidentes menores, el centro establece comunicación con la embarcación afectada para evaluar la situación.
Tras la verificación, el UKMTO alerta inmediatamente a las fuerzas militares, guardacostas o autoridades locales que estén en mejor posición para intervenir y prestar ayuda. Así se convierte en el núcleo operativo para coordinar rescates y asistencia, evitando la desorganización y el caos que podría suponer una emergencia sin un mando centralizado.
El papel clave del UKMTO en el Estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más delicadas del mundo, escenario de tensiones continuas entre Estados Unidos e Irán. En esta zona, la amenaza de ataques con minas submarinas o drones puede poner en peligro no solo a las embarcaciones, sino a toda la estabilidad del comercio global.
El UKMTO ofrece a los capitanes la tranquilidad de contar con un interlocutor que monitorea sus movimientos y que puede advertir sobre riesgos inminentes. Según información de The New York Times, más de 850 barcos y 20.000 marineros permanecen actualmente en el golfo sin una fuente alternativa para confirmar la seguridad de sus rutas o para solicitar auxilio inmediato en caso de emergencia.
Sin este servicio, la navegación sería mucho más peligrosa y las compañías aseguradoras podrían negarse a cubrir los viajes, incrementando los riesgos económicos además de los humanos.
Respuesta ante la piratería y el terrorismo marítimo
El UKMTO no solo enfrenta desafíos derivados de conflictos internacionales, sino que también juega un papel fundamental en la lucha contra la piratería tradicional y el terrorismo en la región del Cuerno de África. Recientemente, la agencia ha documentado y emitido alertas sobre ataques a barcos en las costas somalíes.
Entre estos incidentes destaca el secuestro reciente de un buque de carga que navegaba entre Suez y Mombasa, abordado por individuos armados no identificados. Otro caso registrado fue el apoderamiento de un petrolero a unas decenas de millas náuticas al noreste de Mareeyo, Somalia, que también fue reportado por el UKMTO a través de agencias como Europa Press.
Además, días antes de estos sucesos, la agencia detectó movimientos sospechosos cerca de Eyl, en Somalia. Gracias a su sistema de comunicaciones, se pudo confirmar que dos embarcaciones con personas armadas se aproximaron a un mercante, lo que derivó en un intercambio de disparos que hizo retroceder a los atacantes.
Este sistema de alerta no solo ayuda a documentar los hechos, sino que permite a otras naves modificar sus rutas para evitar zonas de riesgo y facilita la rápida movilización de fuerzas navales internacionales hacia las coordenadas exactas donde se producen los incidentes, contribuyendo así a salvar vidas y proteger la navegación.













