Rusia ha intensificado sus esfuerzos para actuar como mediador en el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán, ofreciendo facilidades para el almacenamiento del uranio iraní como parte de una estrategia diplomática para desactivar el conflicto. El presidente ruso, Vladimir Putin, recibió ayer en San Petersburgo al ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, durante una gira por capitales del sur de Asia que están sirviendo como intermediarias en el diálogo entre Teherán y Washington.
El alto el fuego entre las dos potencias está estancado tras la negativa iraní a mantener una reunión directa con Estados Unidos en Islamabad, lo que provocó que Donald Trump cancelara la visita de sus negociadores. Araghchi, tras pasar por Omán y Pakistán, visitó Rusia para abordar no solo la crisis bélica sino también asuntos bilaterales con Moscú.
En el encuentro, Putin elogió a Irán por su «valor y heroísmo» en la defensa de su independencia y soberanía, y aseguró que «harán todo lo que beneficie a los intereses de Irán y de todos los pueblos de la región para lograr la paz cuanto antes», según informó la agencia Tass.
El papel histórico de Rusia en el programa nuclear iraní
En febrero, cuando Washington y Teherán intentaban retomar conversaciones sobre un nuevo acuerdo nuclear, Moscú se ofreció reiteradamente a almacenar el uranio enriquecido iraní para facilitar el avance de las negociaciones. Esta propuesta tiene precedentes, ya que Rusia fue responsable de custodiar uranio iraní enriquecido en el acuerdo nuclear de 2015, conocido como JCPOA, que buscaba limitar el programa atómico iraní a cambio del levantamiento de sanciones.
Sin embargo, el pacto se desmoronó tres años después cuando Trump decidió retirarse, alegando incumplimientos por parte de Irán. A pesar de la ruptura formal, Moscú y Teherán mantuvieron una relación estratégica, incluso en el ámbito nuclear, colaborando en el desarrollo de reactores para producción eléctrica en suelo iraní.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha declarado que la oferta rusa para almacenar el uranio no estaba siendo considerada en las negociaciones porque, según él, Washington no mostró interés en la propuesta. No obstante, expertos opinan que esta podría ser una vía viable para desbloquear el conflicto. Actualmente, Irán posee aproximadamente 400 kilos de uranio enriquecido al 60%, que no sufrieron daños durante los ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares en junio de 2025 y durante la guerra en curso.
Dmitry Gorchakov, asesor nuclear de la organización ambientalista Bellona, explicó a The Moscow Times que el principal obstáculo es «cómo recoger y determinar con precisión la cantidad de material destruido», añadiendo que el destino final del uranio puede resolverse con soluciones técnicas.
Relaciones bilaterales y desconfianza mutua entre Moscú y Teherán
Como muestra del vínculo bilateral, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, envió un mensaje personal a Putin, confirmó el presidente ruso. Mojtaba, que asumió el cargo en marzo tras el asesinato de su padre, el ayatolá Ali Jamenei, no ha aparecido en público ni ha difundido mensajes audiovisuales, lo que ha generado especulaciones sobre su estado de salud.
Analistas califican la relación entre Rusia e Irán como pragmática, basada en intereses compartidos frente a sanciones y aislamiento financiero internacional. Moscú se ha beneficiado del uso de drones iraníes en el conflicto de Ucrania, de bajo coste y eficacia para saturar las defensas enemigas, mientras que Irán ha tenido acceso a tecnología militar rusa.
No obstante, la República Islámica mantiene cierto recelo hacia Moscú, arraigado en la historia de las expansiones imperiales rusas del siglo XIX. Irán percibe una falta de apoyo en momentos críticos, como durante la guerra en Siria, donde Rusia estableció mecanismos de desescalada con Israel pese a atacar posiciones iraníes, o en la ofensiva israelí en Gaza en octubre de 2023, donde el Kremlin no adoptó una postura contundente.
Propuesta iraní para el fin del conflicto y las negociaciones estancadas
Irán ha presentado a Estados Unidos una nueva propuesta que exige el fin de la guerra y garantías de que el conflicto no se reanudará como condición para reabrir el Estrecho de Ormuz, informaron medios cercanos al régimen. La Casa Blanca habría recibido esta oferta, que condiciona la discusión sobre el programa nuclear a la conclusión previa de la hostilidad, según Axios, que también indicó que Trump analizará la propuesta en una reunión de seguridad nacional.
Por su parte, el ministro Araghchi atribuyó el fracaso de las conversaciones a las «exigencias excesivas» y «enfoques erróneos» de Washington, asegurando que no han recibido ninguna propuesta formal por parte de Trump. «Irán está enfrentando a la mayor superpotencia mundial, pero Washington no ha alcanzado ninguno de sus objetivos», sentenció.












