La princesa Mette-Marit de Noruega ha ofrecido explicaciones sobre su relación con Jeffrey Epstein, un vínculo que ha generado controversia tras la publicación de documentos por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Durante una entrevista con la cadena pública NRK, realizada en su residencia de Skaugum, la princesa declaró que se sintió «manipulada y engañada».
Este encuentro se llevó a cabo horas después de que el juicio contra Marius Borg concluyera, y fue considerado por muchos como la entrevista más esperada en Noruega. Según NRK, la pareja real permitió una completa libertad en la selección de preguntas, asegurando que nadie ajeno a la cadena revisara el contenido antes de su emisión.
Mette-Marit detalló que su relación con Epstein se extendió desde 2011 hasta 2014, un período en el que el magnate ya había sido condenado por delitos relacionados con la prostitución de menores. La Casa Real impuso una única limitación a la entrevista: su duración no debía exceder los 20 minutos, en consideración a los problemas de salud de la princesa, quien ha estado alejada de su agenda oficial debido a la progresión de la fibrosis pulmonar que le fue diagnosticada en 2018.
La estrategia comunicativa de la Casa Real busca recuperar la confianza de los noruegos tras el escándalo, y esta entrevista se presenta como un paso fundamental en ese proceso. A medida que se revelan más detalles sobre su relación con Epstein, la atención pública se centra en cómo este asunto afectará su imagen y la de la familia real en el futuro.













