La OTAN está en contacto con Estados Unidos para aclarar el anuncio del Pentágono sobre la retirada de unos 5.000 soldados estadounidenses de sus bases en Alemania. Esta comunicación fue confirmada por Allison Hart, portavoz de la alianza militar, quien informó el sábado a través de redes sociales que se trabaja para entender los pormenores de esta decisión.
El Departamento de Defensa estadounidense planea reducir en aproximadamente un 15 % su contingente en Alemania, que actualmente ronda los 36.000 efectivos, en un plazo que oscila entre seis y doce meses, según explicó Sean Parnell, portavoz del Pentágono.
En Washington, la medida ha generado inquietud incluso entre legisladores republicanos que presiden las comisiones de Defensa en el Congreso y el Senado. Mike Rogers y Roger Wicker manifestaron su preocupación por el posible mensaje que esta retirada podría enviar a Rusia, y alertaron sobre el riesgo de debilitar la capacidad disuasoria en Europa si la reducción se produce antes de que los aliados alcancen un gasto en defensa del 5 % del PIB, objetivo que aún tardará en materializarse.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, reconoció que la salida de tropas estadounidenses era esperada y defendió la necesidad de que Europa asuma una mayor responsabilidad en su propia seguridad. Este llamado resuena en un contexto de tensiones entre Berlín y Washington, que se han intensificado tras críticas públicas entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el canciller alemán Friedrich Merz.
Merz había cuestionado la estrategia estadounidense en Irán, lo que provocó una respuesta tajante de Trump, quien además criticó indirectamente a Alemania por sus exportaciones de automóviles y anunció la intención de elevar aranceles sobre vehículos importados desde la Unión Europea. La Comisión Europea, por su parte, ha asegurado que cumple con los compromisos del acuerdo comercial firmado el verano pasado y mantiene informada a la administración estadounidense sobre el proceso de validación.
Este episodio refleja las tensiones crecientes en la relación transatlántica y la complejidad de la cooperación militar en un momento de retos geopolíticos y cambios en las prioridades de defensa de los países miembros de la OTAN.












