El Pentágono está elaborando opciones militares para lo que se describe como un «golpe final» ante la posibilidad de una invasión terrestre de Estados Unidos en la región de Ormuz. Según el portal Axios, esta estrategia podría contemplar el uso de fuerzas terrestres.
En un contexto donde se acerca el final del ultimátum del expresidente Donald Trump, Irán se está preparando para hacer frente a una operación militar de gran escala. La agencia de noticias Tasnim ha reportado que el país islámico está movilizando una fuerza que superaría el millón de hombres para responder a cualquier intento de agresión por parte de EE.UU.
Este despliegue militar es una clara señal de la creciente tensión entre ambas naciones, y refleja la determinación de Irán de defender su soberanía ante lo que percibe como una amenaza inminente. Las autoridades iraníes han enfatizado su disposición a actuar en consecuencia si se concreta la intervención militar estadounidense.
La situación en la región de Ormuz es particularmente delicada, dado que es un punto estratégico clave para el tráfico marítimo de petróleo. La postura militar de Irán podría tener repercusiones significativas en el equilibrio de fuerzas en el Medio Oriente y en la economía global.












